Recordatorio

Salimos a desmontar el cúmulo de
palabras retorcidas que se habían amontonado en los portales y a plantar
cuentos en los jardines. Armados de lápices dibujamos el mapa de los buenos deseos, colocamos molinillos de colores
en cada esquina, escribimos palabras azules en las paredes y reunimos el canto
de los pájaros en nuestras manos.
Cuando amaneció el aire era limpio, el agua se había llevado la maldad, la corrupción y
la contaminación. Se oían las risas de los niños jugando en los jardines, gente
conversando animadamente y el viento meciendo las hojas.
A los que dudaban de los sueños no les quedó más remedio que
abrir las ventanas.
Fotografía Kültür Tava