jueves, 5 de septiembre de 2019


Recordatorio

 El mundo se estaba tornando gris, la atmósfera irrespirable y  la tristeza  corría sin control por las calles. La noche negra apagaba nuestros sueños. De improviso, un grito rasgó el cielo  y empezaron a llover deseos. Fue tan fuerte la tormenta que tuvimos que guarecernos bajo los puentes. Allí decidimos que atrapar los deseos húmedos quizá fuera nuestra última oportunidad de sobrevivir. Otros sin embargo, avaros y  desconfiados, escondidos en las torres de cristal se cerraron con siete llaves.
Salimos a desmontar el cúmulo de palabras retorcidas que se habían amontonado en los portales y a plantar cuentos en los jardines. Armados de lápices dibujamos el mapa de los  buenos deseos, colocamos molinillos de colores en cada esquina, escribimos palabras azules en las paredes y reunimos el canto de los pájaros en nuestras manos.
Cuando amaneció  el  aire era limpio, el agua  se había llevado la maldad, la corrupción y la contaminación. Se oían las risas de los niños jugando en los jardines, gente conversando animadamente y el viento meciendo las hojas.
A los que dudaban de los sueños no les quedó más remedio que abrir las ventanas.


Fotografía Kültür Tava

jueves, 25 de julio de 2019



La espera


La conocía de toda la vida.  Siempre estuvo allí, frágil, paciente, envuelta en un halo de luz, oliendo a humedad, luchando con las espinas, esperando una vida mejor. Pasó por las estaciones en silencio, temerosa del calor sofocante y del frío. La ignoré hasta que un día la vi brotar, espléndida, de color púrpura. Fue su  momento de gloria. Luego se murió.

jueves, 27 de junio de 2019



Identidad borrosa

Nos apenó que no le quedara ni un recuerdo para rellenarlas,   estaba tan aturdido que no pudo poner  su nombre en las hojas de reclamación. Vinieron por él unos hombres de negro, insobornables que, sin mediar palabra, lo llevaron al lugar. Al fondo una mujer de blanco inmaculado esperaba junto al altar. Al verla su rostro se contrajo y las lágrimas brotaron sin control. No quería pasar por esto, nunca podría hacerlo. Lo supimos entonces y nos sentimos culpables por no haber reaccionado antes. Corrió hacia la salida. De pronto oí el timbre insistente del despertador. Estaba a salvo.        

lunes, 10 de junio de 2019



“Hace frío, el otoño ha dejado atrás el calor sofocante del verano. Andar a esas horas por las calles solitarias la tranquiliza. Desde la zona opulenta donde vivía la actriz, va sorteando los charcos que dejan tras de sí los servicios de limpieza al regar calles y aceras. La imagen de asepsia de la zona aburguesada contrasta, en cuanto la abandona, con la presencia de seres acurrucados entre cartones en porterías y bancos, carros de la compra llenos de enseres vitales, colchones y mantas, en un dispositivo cruel de supervivencia de los sin techo. Madrid, como tantas ciudades, muestra impúdica los rostros de la opulencia y la pobreza. Le resulta insoportable comprobar cómo en plena crisis económica, sus gobernantes siguen impertérritos, gestionando la continuidad a perpetuidad del bienestar desmesurado de unos pocos.
Ha de hacer un esfuerzo para frenar el malestar que le produce pensar en ello y acelera el paso. Al abrir la puerta respira aliviada. En la terraza, una luna grande y blanca ilumina geranios y enredaderas”

Extracto de “Quiero esa Muerte”  de Rosa Pastor Carballo

miércoles, 22 de mayo de 2019






Perplejidad


Como si fuera normal se entregaban a la charla intrascendente, mientras la televisión  escupía sin cesar imágenes de muerte.  Muertes de colores, avivadas por la sangre. Rojas de tanto derramarse, de tanto discurrir por las calles inundando las casas. Rojas de vino, ebrias de poder y desolación, arrancadas de cuajo a la vida, imparables. Perpleja ante tanta ceguera enmudecí. Hoy empiezo a hablar y me cuesta.

Fotograma del documental 'Para Sama', de Waad al-Kateab




Presencia

En la oscuridad estalla en finas capas de blanco, manchada y atravesada de luz, imponente, silenciosa, dueña de su belleza solitaria.






Oleo de 
Francois Bard.
 Les pionies.














martes, 14 de mayo de 2019




La espera

De toda la vida, según dicen, la conocía.  Siempre estuvo allí, frágil, paciente, envuelta en un halo de luz, oliendo a humedad, luchando con las espinas, esperando una vida mejor. Pasó por las estaciones en silencio, temerosa del calor sofocante y del frío. La ignoré hasta que un día la vi brotar, espléndida, de color púrpura. Fue su  momento de gloria. Luego se murió.

miércoles, 1 de mayo de 2019



Del orden y el desorden

Si mi tiempo fuera infinito me desordenaría, enviaría señales de humo a las diosas que duermen en los espejos y leería en el cielo las aventuras  de las niñas valientes, pero como no tengo tiempo, derramaré la desilusión  para que se pierda en el mar a lomos de una tortuga.

jueves, 11 de abril de 2019





  • Mi último trabajo "Quiero esa Muerte" una novela de intriga psicológica. 
     
  • Trinidad Madrigal, la inspectora de homicidios se encuentra ante una extraña muerte: una actriz famosa se va a convertir en su pesadilla, un espíritu que demanda justicia a través de sus sueños, alguien que no se conforma con estar muerta.  Un problema difícil de soportar al filo de su jubilación, agotada ante tanta miseria vivida en la profesión.


Podéis encontrarla en Valencia en las  librerías  La Rosa , Soriano, Ramón LLull  y Batherly
Firmaré en la Fira del Libre VLC Caseta 23 (Librería La Rosa)   Martes, 30 de abril de 2019 de 18:00 a 20:00

domingo, 4 de marzo de 2018

viernes, 16 de febrero de 2018


Al menos uno

Alzar la voz en el desierto de asfalto  y enumerar las penas colectivas,
un trabajo arduo y urgente necesitado de  indignación y  esperanza. 
Sea Marzo,  Abril o Agosto  cualquier momento es bueno para escribir, gritar, o amar,
 y exigir cumplir, al menos, un deseo.

  










Fotografía Lola Seres


miércoles, 29 de noviembre de 2017



Certeza


Jamás hubiese imaginado que iba a esperar tanto, la larga noche ensombrecía cada espacio de su cuerpo. Supo que no le habían explicado toda la verdad, un poco tarde, pero aun así agradeció a los dioses que pudo abrir los ojos a tiempo. Fue capaz de guardar silencio hasta que estuvo preparada. Debía de hacerlo sin hacer ruido, sin que se notara que iba a romper las cadenas. Por su memoria cruzaban instantes de dolor y de dicha, un traje blanco y flores de azahar. Un ritual que envolvió su cuerpo y su alma. 


Siglos de ignominia caían sobre ella. Un día tuvo la certeza de que moriría en cualquier lugar de la casa, sola e ignorada y desde el fondo de su ser brotó la fuerza de su naturaleza oculta. Decidió con claridad el camino. Esperó su ausencia, metió en su mochila una amarillenta foto de niña en bicicleta y salió de la casa. Quedaron atrás las hojas del calendario que día a día señalaba con un rotulador negro.


Rosa Pastor. Noviembre 2017 

Hopper. Habitación de hotel.

lunes, 16 de enero de 2017


POEMAS INÚTILES

Trinidad Pastor Carballo

Sus poemas han crecido en el alfeizar de las ventanas, entre racimos de uvas, en el hueco de las puertas, las pizarras, las nanas y los cuentos. Son poemas que, en la duermevela aletean, desgranando las horas. 























En Amazón kindle y tapa blanda.

jueves, 5 de enero de 2017


Hace tiempo... y esto es algo de ese tiempo.



También en Amazón libros junto con mis otras publicaciones

viernes, 23 de septiembre de 2016



Conjugación



No hay lugar para el descanso, el pasado agarrota la mente, el despertar difumina el presente y deja el mañana arrinconado en los pliegues de las sábanas. 


Fotografía Ana Gimenez


Esperanza


Hace tiempo que no soy, hace tiempo que  desaparecí entre la bruma.
Espero regresar, aterrizando en el alfeizar de la ventana.

martes, 5 de enero de 2016




Sin armas

Demasiado corto, demasiado. La luz cambió las sombras y erradicó el mal. Fue un sueño o quizás un instante de lucidez planetaria.  Las hojas del otoño se preparan para caer sobre los restos. Si me duermo volveré a  soñar con el milagro de la multiplicación de la sensatez, los panes y los peces. Cierro los ojos.
















 oleo. Rene Magritte

miércoles, 16 de diciembre de 2015



El pupitre
Cada día, al atravesar la puerta de la escuela se producía el milagro: vocales y consonantes componiendo  textos ricos en colores, y  números formando notas musicales  colgadas del techo. Por el peso de las horas caían sobre los cuadernos, hasta que en casa al abrirlos volvían a volar, colgando de las cortinas y las lámparas.  El espacio se multiplicaba sobrepasando los límites del pueblo.  Los mapas extendían la tierra que pisaba, surcados por ríos permitían navegar del mediterráneo al norte.
Rosa.Pastor. Extracto  El pupitre. En Relatos en Blanco y negro. Generación Bibliocafé. (2015 

lunes, 30 de noviembre de 2015




Ahora


Ahora que la oscuridad se abre paso entre las ruinas, que la respiración se entrecorta con cada bala, es momento de bordear el límite del tiempo, caminar sobre las aguas tranquilas del recuerdo y levantar las voces hasta que estallen los cielos de
rabia.

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