Hay tiempos rotos, de colores, de aire, de suspiros, inciertos, rescatados, muertos, agradecidos, olvidados, ajenos…
Tiempos sin tiempo….tiempos propios. Momentos para andar de puntillas y en silencio.
Rosen
Un lugar y un espacio para descubrir las pequeñas cosas perdidas en el tiempo. Los olvidos, los recuerdos y las imágenes que guardamos celosamente en la retina. Lo que fue privado y se escapó por las ventanas. El nunca y el jamás de los cuentos, de los cuentos chinos...de nuestros cuentos.
Hay tiempos rotos, de colores, de aire, de suspiros, inciertos, rescatados, muertos, agradecidos, olvidados, ajenos…
Tiempos sin tiempo….tiempos propios. Momentos para andar de puntillas y en silencio.
Rosen
Ucrania.
Con la humedad en los huesos tratamos de sobreponernos al
invierno. Su llegada ha roto las cálidas mañanas y las promesas. Frente al
hielo oponemos resistencia. Las brasas rompen la transparencia acuosa y gélida.
Buscamos refugio en un agujero, huimos de la desesperanza apretando el paso,
ocultándonos a sus ojos, huyendo de sus botas. Escuchamos el estruendo del
dolor y la violencia, y seguimos corriendo.
Rosen 22
Disolución.
Ahogado
en la laguna, a la deriva. Esa muerte líquida de aguas turbias era lo último que
podía esperar de él. No imaginaba tal desenlace en un tipo tan elegante y educado.
Nos habíamos despedido con buenos modales, huyendo del contacto íntimo, disimulando
los sentimientos.Una ruptura en apariencia formal e indolora, aunque yo sabía
de su furia oculta.
Su aspecto vestido con
algas, hinchado y amoratado, no era de muy buen gusto. Él era más refinado, pero
quizás no pudo encontrar otra forma de disolver su rencor y su ira más que en
agua, aunque fuera sucia.
Ese lento pasar de los dias que se incrusta en los sueños, despojandolos del alma. Ese lento pasar de las horas que caen a plomo entre las manos. Un tiempo de fuego que nos obliga a recoger las velas para que no las rompa el viento airado.
Al aire.
Mientras muerdo una manzana las imágenes de sangre se
suceden. Noticias que recorren un mundo que ha convertido la destrucción en un
objetivo. El sentido común huye despavorido y el cuerpo se diluye en la
soledad. No queda más remedio que llenar
el aire libre de historias que se abracen
entre palabras y paréntesis.
Rosa Pastor. Día de las escritoras Octubre.2020.
Arde el mundo. Me duele la piel quemada. No creí que fuera a verlo, pensé que no llegaría pero aquí sigo, atrapada, sin salida al mar.
Ha de llover mucho para ahogar el desánimo. Mientras…, me dejo arrastrar por el sueño.
Rosen.
El Huerto
Cogí semillas de zanahorias y me puse a sembrar. Abandonado
el despacho, cerrado el portátil y clausurada la agenda no tenía más que
hacer. Nunca hubiera imaginado que
sentiría tanto placer, sembrar me parecía una actividad de lo más interesante.
Desconocía los pasos a seguir, pero lo hacía tan ilusionado con la vena
ecológica que había descubierto, que lo hacía obsesivamente, siguiendo un ritmo
frenético. A pesar de mi ensimismamiento
no pude ignorar un alboroto de carcajadas y gritos. Fue entonces cuando me di
cuenta de que había esparcido las semillas por el pasillo de la oficina. Naturalmente no germinarían.
Ros
En Poemas a lápiz hay añoranza del mar, tiempos azules y también negros. Los poemas nos hablan del duelo y la esperanza, del candor y la tragedia, de abismos, jardines y de la fuerza definitiva de la vida. La antología nace de la mirada de la autora, reflejo de caminos, y muros encalados, impregnada por el sabor dulce de las uvas y el olor de las higueras, mecida por el canto de las nanas, el eco de los recreos, las pizarras y los cuentos. Son poemas íntimos, a media voz, que, en la duermevela, revolotean, desgranando las horas. El Mediterráneo impregna sus versos, celebrando la vida y la naturaleza.
Tambien en libros cc.
La antología de relatos Bajo
un paraguas nos remite a un
universo donde como las muñecas rusas van surgiendo los personajes a través de microcosmos
diversos y cortocircuitos vitales, jugando al absurdo y al caos. Mundos
particulares que recrean, de forma irónica algunas veces, la incertidumbre, el
espejismo de las identidades, las sombras del sueño, la violencia de género, y
el desamor. Personajes inquietantes, de transparencia fantasmagórica o de
carnalidad brutal, enredados en vivir historias en los límites. Un puzle de
itinerarios de resistencia, de recuperación de la memoria y elaboración de la
pérdida. Su lectura es una invitación a seguir los intrincados caminos del
deseo en el difícil equilibrio entre sueño y realidad.
Tiempos de desasosiego
Vuelve a ser un verano extraño, aunque disimulemos debajo de las máscaras. Hay humedad en los ojos y piedad en las manos. La esperanza quiere abrirse paso entre la sinrazón de los que desprecian la vida, pero cuesta moverse en este mundo de trampas e incendios. Sólo la mirada limpia de una niña nos salvará.
Juraría que me había muerto de calor
y desespero, pero sigo aquí. Mis manos insisten en trazar besos en el aire, mis pies corren detrás de la justicia y mis ojos permanecen abiertos, sin cerrarse ante la barbarie. No duermo. No puedo imaginar el contenido de esas
mentes asesinas que siguen matando con la sinrazón del odio al diferente. No hay lágrimas suficientes para llenar tantas
ausencias.
rosa
Olvido asesino
ME SITUO EN LOS MARGENES , esperando no caer en el abismo que atraviesa la tierra. En un siniestro cráter los espíritus negros del dolor vuelcan los sueños. Las banderas rasgadas arden en una pila funeraria mientras los gritos se multiplican y se extienden por el universo. No hay respuesta para tanta ignominia, la ceguera se ha impuesto sobre la justicia.
Si fuera un momento de paz desearía que fuera eterno, si
fuera una ola arrastraría la arena negra y si una gota de lluvia humedecería la
ira.
Lo que duele que el mar lo lleve al fondo y que el viento se lleve lejos la tristeza.
Y si hoy no es
posible el sueño que los pájaros construyan un lecho donde anidar los deseos rotos.
Miedo e incertidumbre calan los huesos.
Sobrevuelan páginas del relato abandonado en la frontera del dia.
No es facil respirar la atmosfera sin sueños.
Me sumerjo en el algodón de la noche a la espera de que el viento borre las preguntas.
Rose
Menguante
A pesar de la estricta
cuarentena la enfermedad avanzó traspasando las paredes de su universo virtual.
Con el tiempo, perdida la inmunidad comenzó a menguar. Los servicios de
desinfección la encontraron en un charco de pixeles.
rosa
Pudo ser
Resuenan pequeños placeres olvidados en los pupitres y en el cine de verano, manos sudorosas de deseo, cancelaciones horarias del cuerpo.
Madrugadas esperando el sueño.
Rosa Octubre.