jueves, 11 de julio de 2013

Desaparecidos
Antes de que vuelva papá, mamá deja que juguemos a desaparecer. Nos escondemos por todos los rincones de la casa, en el armario, debajo de la escalera y de las camas. Nos divierte ser invisibles aunque también nos asusta que un día no nos encuentren. Puntualmente, cuando se oye el ruido de las llaves en la puerta se acaba el juego, mi padre nos busca. Aparecemos entre risas y gritos de victoria y nos sentamos a la mesa para cenar. Esta noche papá no ha vuelto y nuestra madre cena sola.

sábado, 29 de junio de 2013


Verano

Si no hiciera calor, si el tiempo no diera vueltas, si los desastres fueran gotas de agua en el océano… 

Un color  irrumpe en la azotea,  el aire de jazmines  me  salva. 

domingo, 16 de junio de 2013

Bien frío

La risa un poco ronca y una barba que siempre pincha, desplazándose a un ritmo lento, observándome con frialdad, hasta que se cansa. El mismo ritual  repetido todos los días: la cena en silencio, el gesto minucioso de doblar la servilleta, la cerveza muy fría y el partido de fútbol. Mientras me alejo hacia la cocina siento su mirada en la nuca  y sonrío pensando que quizás mañana despertará metido en la nevera  con  su risa congelada y su barba quebradiza por el hielo. 

lunes, 10 de junio de 2013


Esta estación es dura...

lunes, 27 de mayo de 2013

miércoles, 22 de mayo de 2013




Un poco tarde


El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada y el espanto congelado en sus ojos. La habían detenido por permanecer un año frente al Parlamento. Los magistrados consultaron los folios apilados sobre la mesa, rebuscando alguna razón para su extraña conducta.  Después de horas de discusión y debates encendidos no hallaron ninguna jurisprudencia que avalara un castigo ejemplar para su delito. Ante la duda decidieron ponerla en libertad y llevarla al depósito de cadáveres. 

martes, 21 de mayo de 2013

Invitación 


domingo, 19 de mayo de 2013


Indiferencias



Cruzan sin mirarse, a veces tropiezan, pero están a salvo resguardados tras sus cuerpos.

Pasas como el aire, corres como el agua y te disuelves como el azúcar en mi taza.

No está mal este estado de invisibilidad, interrumpido tan solo por el café que cae  dibujando circuitos interminables.

Enroscada a tu cuerpo conservo la piel intacta, destrozado mi rostro por el filo del otoño desespero por un tiempo cálido.


viernes, 3 de mayo de 2013


Desolación

Descendieron en tropel de las montañas y escarbaron la tierra, allí donde antes había vida tan sólo encontraron piedras. Mudos y abatidos se retiraron al desierto  hasta que un día, en la arena  quebrada  por el llanto, brotó de nuevo la palabra.



martes, 30 de abril de 2013

Entrevistahttp://youtu.be/4X-PiQcalPk en la Feria del Libro de Valencia 2013

miércoles, 24 de abril de 2013

domingo, 21 de abril de 2013


La camisa
 
Tal vez si hubiera preguntado dónde se encontraba no hubiera ido a parar  a aquella casa, ni se hubiera quedado tanto tiempo, pero con las prisas y el mareo no pensó. Ni siquiera, cuando 
salieron a recibirle unos hombres vestidos de blanco inmaculado y le acompañaron por un largo pasillo, se le ocurrió imaginar que  tanta amabilidad tendría consecuencias fatales. Al entrar en  la habitación le pusieron la camisa: las mangas no tenían agujero por donde sacar las manos, e interminables daban vueltas alrededor de su cuerpo. Ahora todos los días le sirven pastillas de colores.

miércoles, 17 de abril de 2013

Libro
Un nuevo libro de Carmen Botello, esta vez sobre la incertidumbre encerrada en  microrelatos e imágenes

domingo, 7 de abril de 2013


3D

Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol. Ahora no podemos, ya lo ves, hay demasiado asfalto. Pero si tienes prisa cuando acabes de cenar lo intentamos, yo te voy diciendo y tú lo haces: primero tenemos que sacar la excavadora, luego empujamos los coches, los machacamos y los llevamos al desguace. Después destruimos los semáforos,  enterramos  las motos y con la pala tiramos las oficinas, el supermercado y los edificios de apartamentos. Cuando esté todo limpio lo aplanamos y lo llenamos de tierra. Al final hacemos un clic, guardamos y nos vamos a dormir tranquilos.

domingo, 24 de marzo de 2013



El lado oculto
De madrugada salí a dar un paseo. Hacía días que no podía dormir, la idea de mi fracaso como fotógrafo me asaltaba de forma obsesiva, luego se extendió de forma irracional  a todo y el miedo se apoderó de mis pensamientos, llevándome a la parálisis. Como si no existieran otras posibilidades, mi mirada se focalizaba  en los aspectos negativos de las cosas. Inmerso en la angustia dudaba de todo y de todos, lo que imposibilitaba cualquier actividad o relación que me planteara. Dejé de ir a trabajar, descolgué el teléfono y me recluí en casa. No podía vivir. Sin embargo en los solitarios paseos nocturnos había encontrado un bálsamo, por unos momentos mi mente era capaz de salir del bucle que me atormentaba.
Ese día comenzaba a clarear y caía una fina lluvia  pero  la niebla  desdibujaba los contornos de aceras y edificios. Entre la nebulosa una imagen inquietante, petrificada y sin vida, me sobresaltó. La miré largo rato, tratando de descubrir su identidad. Su figura inmóvil, suspendida en una  atmósfera acuosa, me intrigaba. Desde la distancia no podía ver su rostro, ni saber si era  un hombre o una mujer.  Para descubrirlo debía acercarme pero una fuerza desconocida  me lo impidió.  Mis pies, adheridos fuertemente al suelo, se negaron a avanzar. Decidido a descubrir al misterioso personaje, saqué la cámara de fotos y moví el zoom. Agrandé la imagen pero a penas distinguí sus rasgos. Toda ella estaba envuelta en un halo semitransparente. Intrigado esperé a que hubiera más luz, entonces disparé varias veces hasta que misteriosamente desapareció de mi vista. Cuando volví a casa  y visioné las imágenes un sudor frío me recorrió: me había fotografiado a mí mismo, hierático, muerto en vida. 

martes, 5 de marzo de 2013


Huella















Ilustración de Susi Artal
Editorial El Nadir
“Huella” es un libro de relatos dividido en dos partes. La primera titulada “Nunca olvidaré mi nombre” es un largo relato que se desarrolla en la habitación de un hospital en donde yace una mujer que tras una accidente, intenta saber quién es, de dónde proviene, además de averiguar qué ha sucedido realmente con su cuerpo maltrecho. Una terrible confusión de identidades permite a la paciente indagar, no sin angustia, sobre su propio origen, tirando del hilo de la memoria. La segunda parte titulada “Habitantes” es un grupo de relatos más cortos, de gran impacto, con un ritmo a veces vertiginoso, en contraste con la morosidad inquietante de “Nunca olvidaré mi nombre” que sin embargo consigue el mismo efecto perturbador. Los personajes de estos cuentos solitarios, olvidados por todos, trazan apenas una huella insignificante de su efímero paso por el mundo desde la más descarnada cotidianidad.

martes, 19 de febrero de 2013

El escondite
 Todo estaba patas arriba. La ciudad se había vuelto loca. Habitantes descoloridos y anónimos huían vestidos de incertidumbre. Coches y edificios se desparramaban hacia el mar. La casa, la cama y la cocina habían sufrido el envite de la goma de borrar y del aguarrás y húmedas se deshacían en un horizonte apelmazado y grumoso. Todo se desdibujaba. Todo menos un rincón: allí donde había escondido mi nombre.

martes, 12 de febrero de 2013

Próxima publicación en la Editorial EL NADIR

martes, 15 de enero de 2013

La ternura que falta Que amainen los vientos, que las piedras se dejen arrastrar por la lluvia y el fuego apague su ira. A los duros de corazón les pido que nos dejen en paz
.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Deseos

Estaciones
Un otoño para guardar hojas con las que agitar el aire de la esperanza, un invierno para calentar las manos que nos unen, una primavera para que rebroten las palabras y un verano para dejar que se las lleve el mar.

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