jueves, 13 de septiembre de 2012

camino

Camino Hay tiempos cálidos que nos arropan, los hay que queman o hielan. Nuevos ritmos del deseo establecen los caminos. Sin darle tregua al desánimo nos abrazamos al sueño.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Adormidera ¿No ves que me levanto cansada? Y era verdad, siempre fue verdad. Aunque hiciera un día esplendido no podía con su alma. Su cabeza pendía oscilante de su largo y fino cuerpo. Decaída parecía estar a punto de troncharse. Al principio pensé que estaba enferma, consultamos al médico, hicimos un peregrinaje por hospitales y médicos de la ciudad, pero nada, nadie daba con la enfermedad que le producía tan persistente síntoma. Pensé si sería el colchón y de tienda en tienda la dejé caer con su aire de desmayo probándolos todos, mientras el vendedor no sabía si llamar a la policía o al loquero. Hasta que un día, susurró a mi oído: estoy seca. La llevé a la ducha y mientras el agua caía sobre su cuerpo, se esponjó y recuperó de golpe su belleza. Desde entonces la tengo en un florero encima del piano. Y está preciosa
Finalista del II Concurso Búcaro de Microrelatos 2012

sábado, 19 de mayo de 2012

La Sopa Un día echando mano de ingredientes imaginarios cocine una sopa en mis fogones. Muchos fueron los comensales que la probaron y decidieron que por su sabor merecía llevarla a palacios y castillos y darle una denominación de origen. Y así ocurrió y empujada por los molinos de viento aterricé en un pueblo de la Mancha llamado Quero. Al compartir la sopa con seres de colores diversos, se produjo un milagro: los negros y oscuros desaparecieron entre rayos y truenos, mientras que los blancos, azules, amarillos y violetas atravesaron el cielo en busca de un mundo mejor. Y esta es la historia del premio de microrelatos Museo de la palabra.

viernes, 27 de abril de 2012

Feria del Libro de Valencia

Espiral de espejos Rosa Pastor Carballo Firma de ejemplares el dia 28, sábado a partir de las 18.30 horas en la Feria del Libro de Valencia caseta de SIDECAR (79/80) Amantes sorprendidas, ocurrentes, divertidas, reincidentes. Mujeres que buscan palabras, o cómo recopilar aromas y paisajes perdidos. Niñas que crecen construyéndose en furibundo antagonismo con los adultos, extraños justicieros, soñadores que transforman su experiencia en una llamada al lector para que se sumerja en estos cuentos de atmósfera acuosa, dejándose conducir por los personajes que se mueven como sonámbulos, bailando tangos o persiguiéndose a sí mismos intentando reconstruirse y renacer, no siempre con éxito.

martes, 27 de marzo de 2012


La palabra que nos nutre

jueves, 8 de marzo de 2012




Hablamos, reímos, lloramos y desde la memoria histórica no consentimos el olvido.

miércoles, 29 de febrero de 2012


Presentación en Godella de " Espiral de Espejos"

lunes, 6 de febrero de 2012


Poesia cotidiana

Desde Godella se lanza una iniciativa: poesia en las calles, palabras de colores, palabras para jugar, poemas para compartir.

Bases del concurso: http://godepoesia.wordpress.com/

miércoles, 18 de enero de 2012


A salvo

Y no intentes escabullirte, que no te va a servir de nada.-Es un proceso lento pero inexorable, dijo clavando sus ojos turbios en ella. No tenía escapatoria, la había pillado intentando trepar por la ventana. A partir de entonces la sometió a todo tipo de carencias. Con el paso de los días su color se fue desvaneciendo. Amarilla y marchita, a las puertas de la muerte, decidió jugárselo todo. Se estiró todo lo que pudo hasta alcanzar la pecera y sumergió sus brazos en el agua.

ros.

jueves, 24 de noviembre de 2011


Presentación “ESPIRAL DE ESPEJOS”


Miércoles, 14 de diciembre de 2011 a las 19:30 horas.

Sala de la Muralla. Colegio Mayor Rector Peset.
Horno de San Nicolás, 4. 46001, Valencia.

Con la participación de Carmen Alborch,

Elisa Sanchís, Carmen Botello y la autora.

Editorial EL Nadir
http://www.elnadir.es/_cms/

La sopa

Nuestro padre solía morirse los domingos. Al principio nos lo tomábamos muy mal: avisábamos al médico, a la funeraria, nos vestíamos de negro, llorábamos… Pero luego, a fuerza de sustos nos acostumbramos, era su forma de vivir, y entre muerte y muerte la vida continuó a la espera de sus nuevas muertes. Su tenacidad para morirse no se debilitaba y una noche, en la cena, en una de sus muertes más teatrales arrastró a mamá con él. Y eso si fue serio porque ella, que no tenía imaginación, hundió la cabeza en la sopa y se murió.

Rosa Pastor Carballo

Premio del II concurso internacional de microrelatos Museo de la Palabra convocado por la Fundación Cesar Egido. 23 de Noviembre de 2011

http://www.fundacioncesaregidoserrano.com

domingo, 20 de noviembre de 2011


Demasiadas horas sin luz

La vuelta, como siempre, le producía desasosiego: los preparativos, el viaje en solitario, la ansiedad por llegar y la casa que siempre se le antojaba misteriosa, como si albergara en sus entrañas algo desconocido y amenazante. Abrir la puerta suponía una experiencia inquietante. Luego no pasaba nada: introducía la llave, la giraba, se abría la puerta y encendía las luces. Eso era todo, estaba sana y salva en su espacio protector.Pero un día ocurrió algo que hizo saltar todas las alarmas.
Después de un largo y cansado viaje llegó a la estación. Cargada de maletas miró hacia atrás, buscando a alguien que le ayudara, pero el tren había desaparecido y estaba sola en el andén. Arrastrando las maletas atravesó el vestíbulo vacío y en penumbra. Se dirigió a la parada de taxis. No había ninguno. No podía hacer otra cosa más que esperar y se sentó sobre las maletas. A lo lejos distinguía como manchas borrosas las luces de los coches pero ninguno se acercaba a la estación. La noche, cada vez más cerrada, la sumergió en una espesa negrura. Comenzó a inquietarse, otras veces había tenido que esperar, pero no tanto. Tuvo la impresión de estar en una estación fantasma, paralizada en el tiempo. Miró el reloj. Un escalofrío le recorrió de pies a cabeza. Habían pasado doce horas y no había amanecido.

domingo, 6 de noviembre de 2011

El traje

Despertó a oscuras en una habitación desconocida. Sobresaltada palpó las paredes para reconocer el lugar, tropezó varias veces hasta que consiguió pulsar el interruptor de la luz. Una desnuda bombilla iluminó la habitación vacía. La sospecha de que algo extraño estaba pasando le provocó escalofríos y por su cabeza comenzaron a girar ideas terribles: estaba encerrada, la habían secuestrado, pedirían un rescate, la matarían… Intentó serenarse, respiró hondo y se dirigió hacia la puerta, giró el pomo y, ante su sorpresa, se abrió sin problemas. Desconcertada salió corriendo, ignorando las miradas de curiosidad que despertaba, atravesó la calle, llegó a un quiosco y rebuscó nerviosa entre los periódicos mientras el vendedor la observaba perplejo. En la primera página del periódico encontró una noticia: extraño suceso: una mujer desaparece en su noche de bodas. Conmocionada se miró detenidamente: llevaba puesto un arrugado traje de novia. Se desmayó.

martes, 11 de octubre de 2011


La adormidera

¿No ves que me levanto cansada? Y era verdad,siempre fue verdad. Aunque hiciera un día esplendido no podía con su alma. Su cabeza pendía oscilante de su largo y fino cuerpo. Decaída parecía estar a punto de troncharse. Al principio pensé que estaba enferma, consultamos al médico, hicimos un peregrinaje por hospitales y médicos de la ciudad, pero nada, nadie daba con la enfermedad que le producía tan persistente síntoma. Fuimos objeto de miradas de extrañeza, corrillos e incluso airadas reprimendas por utilizar tanto los servicios de la seguridad social. Sin desanimarme estudié nuevas causas: el colchón, seria el colchón. Buscamos de tienda en tienda, colchones había por supuesto donde elegir: de muelles, viscoelásticos, de látex…, muchos, muy caros y de princesa. En cada uno la dejaba caer con su aire de desmayo hasta que cerraban la tienda mientras el vendedor, atónito, no sabía si llamar a la policía o a los loqueros. Fuimos, estoy seguro, la causa de muchos despidos, incrementado las listas del paro de forma considerable.
Un día, al llegar a casa susurró a mi oído: estoy seca, y mientras dejaba caer el agua de la ducha sobre su cuerpo se esponjó y recuperó de golpe su belleza. Desde entonces la tengo en un florero encima del piano. Y está preciosa.

miércoles, 28 de septiembre de 2011


El muro

No hay fronteras aunque un muro nos divida, un rojo de amapolas extiende la vida desde el jardín. Lentamente hojeo el libro que encontré abandonado. Alguien en su caminar lo dejó olvidado o quizás quiso que otra mirada desgranara sus versos. De pié, frente al muro, leo en voz alta y las palabras rebotan brillantes: “No hay lugar para el desánimo, las redes que tejieron sobre nosotros se han roto. El espacio vibra con los gritos contundentes de la indignación de siglos” Y como un eco, desde el otro lado de la tapia, oigo las voces de los niños que reinventan en el patio de la escuela el juego de la vida.

fotografía ros

martes, 6 de septiembre de 2011


Verano

Deshilachada y perezosa se arrastraba por un mar de confusiones. El calor del día había terminado por secar sus convicciones más íntimas. Condenada por el viento de poniente a cerrar puertas y ventanas, pasó las horas acompañada por el canto repetitivo de las chicharras. Hasta que la puesta de sol hizo estallar el color y el aire fresco se extendió saludando la noche, no se sintió segura. Entonces salió a la calle. La luna abrió su blanca sonrisa y se enseñoreó del mundo.

fotografía rosen

jueves, 11 de agosto de 2011


EL SUEÑO

No supo nunca cual fue el origen de su insomnio, su pesadilla comenzó de forma inesperada: una noche despertó bruscamente y cayó de la cama. El golpe la dejó aturdida, se incorporó como pudo y trató de encender la luz de la mesilla. No había electricidad, la oscuridad era total. A tientas se arrastró por la habitación golpeándose con los muebles. Notó que un hilo de sangre le bajaba por la frente. Presa del pánico se quedó quieta, arrinconada en una esquina de la habitación hasta que amaneció. Ahora, noche tras noche espera aterrada la llegada de la oscuridad. Escondida bajo las sábanas sufre la desaparición del día. Sabe que con cada hora un manto negro irá cubriendo la ciudad y penetrará en su casa. El tictac del reloj inmisericorde la acerca al momento fatídico. Desesperada se pregunta porqué el sueño la ha abandonado para siempre.
Ros
Relato finalista I Concurso de microrelatos La cesta de las palabras. Misterios para el sueño. Ediciones Osiris 2011

martes, 5 de julio de 2011


El hombre del paraguas

Lejos, muy lejos está el deseo. Cerca, muy cerca estan el mar, la bruma, la lluvia y los atardeceres grises. Él lo sabe pero espera paciente que una tarde cualquiera aparezca, sobresaliendo entre las olas, aquel deseo olvidado de la infancia, y que el tiempo gris se rompa con los colores de su paraguas.

fotografía Ana Gimenez

jueves, 16 de junio de 2011


Mujeres

Cristales en la boca y un dolor que se instala en el vientre, mientras las observo: pacientes, olvidadas tras los velos, ahogadas en un silencio de siglos, cosen bajo el sol. Pasan las horas y siguen inmóviles en un tiempo detenido que las sujeta y asfixia sus voces. Acabo el té, me pierdo en la Medina con la garganta llena de gritos

miércoles, 8 de junio de 2011

Paréntesis

Afuera y adentro, líneas de un alfabeto mudo en la pantalla mientras desgrano los versos. Luces y sombras intermitentes que parpadean. Me acurruco en el sillón dejando pasar el tiempo, envuelta en mil palabras recogidas en el papel efímero de la memoria. Amanece y sigo enredada entre las páginas, deseando que no se acabe nunca, hasta que el olor a café me lleva de golpe al día. Abandono el sueño y recupero mi paciente cordura cotidiana.

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