martes, 28 de octubre de 2014

Palabras robadas


El muñeco fue el primero en cerrar los ojos, luego las sombras llenaron la habitación de susurros. Agazapada bajo la cama contempló el ir y venir de los zapatos. Tuvo miedo, la agitación podría hacer explotar las palabras encerradas en el armario. No podría soportar por más tiempo, se asfixiaba y salió a respirar. De improviso una mole enorme se abalanzó sobre ella. ¡Devuelve las palabras, le gritó, estamos sin dormir desde que nos dejaste con los poemas a medias!
 Se despertó de golpe, amanecía. Las páginas arrancadas de un libro se deslizaron entre las sábanas cayendo a la alfombra. 

lunes, 20 de octubre de 2014


Óleo sobre lienzo


Las musas la han abandonado, el tiempo congelado delante del caballete señala inmisericorde su vacío. Lo intenta una vez más y armada de carboncillo dibuja con trazo inseguro líneas que sugieren un cuerpo de mujer. Luego nada, el blanco del lienzo se apodera de sus ojos paralizándola. Siente como sus dedos se le agarrotan mientras los tubos de oleo esperan sobre la mesa, destripados, rebosantes de color, apretados hasta la extenuación.


Extracto del relato Óleo sobre lienzo" en el libro colectivo.  Por amor al arte. Bibliocafé 2014 

Obra digital de Fuensanta Niñirola     http://fninirola.blogspot.com.es/p/fuensanta-ninirola-artista-plastica-de.html







































































martes, 14 de octubre de 2014

La miga de pan

Recluida en el pozo seco, pronto se callará. No tendremos más problemas señor, nadie la ha visto caer con la hogaza de pan en la mano, dijo en voz baja el guardián de los panes. Aunque la robó en un descuido no pudo escapar a los cien mil ojos del señor de la usura. Una vez impuesto el orden, el amo cerró sus párpados satisfecho. Sus vigilantes, cegados por la noche, no vieron como ella, que había estado llorando amargamente anegando el pozo de lágrimas, conseguía subir a flote de puntillas sobre una miga de pan.

Fotografía Daniel Gomez

lunes, 22 de septiembre de 2014


En negro


El mundo se había despersonalizado. Los clientes, jueces y abogados eran incorpóreos,  no se necesitaba ir a los tribunales y las gestiones se hacían de forma virtual. Su papel como abogada se limitaba a teclear delante del ordenador en una sala habilitada del palacio de justicia y a trabajar con el móvil. Se había acostumbrado a no tener ningún contacto con los clientes hasta que un día un hombre al salir de la sala le tiró violentamente del bolso mientras gritaba desesperado: por favor, ayúdeme, soy un ciudadano en vías de extinción, abocado a la nada, inexistente por culpa del baremo que se ha establecido para el acceso al recurso telemático. Necesito urgentemente hacerle una consulta. Es algo de vida o muerte. Sintió un escalofrío, rápidamente le dio a cancelar y vio como desaparecía fundido en el negro de la pantalla. Reinició y volvió a la normalidad.



Incendio


 Oscura  tarde, negra  luz. 
Arena entre las manos, los sueños se pierden entre los dedos.
 Desolación.


El cielo se abre y de la  tierra quemada surge  la vida.

martes, 9 de septiembre de 2014



Huella
“Huella” es un libro de relatos dividido en dos partes. La primera titulada “Nunca olvidaré mi nombre” es un largo relato que se desarrolla en la habitación de un hospital en donde yace una mujer que tras una accidente, intenta saber quién es, de dónde proviene, además de averiguar qué ha sucedido realmente con su cuerpo maltrecho. Una terrible confusión de identidades permite a la paciente indagar, no sin angustia, sobre su propio origen, tirando del hilo de la memoria. La segunda parte titulada “Habitantes” es un grupo de relatos más cortos, de gran impacto, con un ritmo a veces vertiginoso, en contraste con la morosidad inquietante de “Nunca olvidaré mi nombre” que sin embargo consigue el mismo efecto perturbador. Los personajes de estos cuentos solitarios, olvidados por todos, trazan apenas una huella insignificante de su efímero paso por el mundo desde la más descarnada cotidianidad.


Espiral de espejos
Amantes sorprendidas, ocurrentes, divertidas, reincidentes. Mujeres que buscan palabras, o cómo recopilar aromas y paisajes perdidos. Niñas que crecen construyéndose en furibundo antagonismo con los adultos, extraños justicieros, soñadores que transforman su experiencia en una llamada al lector para que se sumerja en estos cuentos de atmósfera acuosa, dejándose conducir por los personajes que se mueven como sonámbulos, bailando tangos o persiguiéndose a sí mismos intentando reconstruirse y renacer, no siempre con éxito.





http://www.elnadir.es/_cms/.index.php/autores/escritores/95-Rosa-Pastor-Carballo

miércoles, 3 de septiembre de 2014


Una palabra



Como cada día se levantó esperando que la llamaran. Aunque el viento frío, arrasándolo todo, impedía oír la música de sus vocales y consonantes, ella insistía dibujando sus letras en el firmamento. Ante lo vano de sus esfuerzos por entrar en el mundo decidió cambiar de estrategia y una noche se refugió en el sueño de un niño. Desde entonces renace en el arrullo cálido de los cuentos. 

Fotografía Ana Jimenez

domingo, 31 de agosto de 2014


Momento


 Es difícil capturar el sosiego entre los hierros retorcidos. Empujadas por la ventisca avanzamos hasta que el grito se abre paso.

El mar enfurecido anega la tierra destrozada por las bombas.

Llega la calma como un largo momento de sueño

miércoles, 2 de julio de 2014



En vela

Sueños atrapados, amordazados, agazapados en la noche esperando el día, presos de un lenguaje indescifrable.

Saltan, rebotan entre las sábanas hasta que encuentran la salida oculta entre las nubes. 

domingo, 29 de junio de 2014




Sin piedad


 Nunca antes se habían atrevido a cruzar el límite trazado, sabían del riesgo: una sublevación, una transgresión de las reglas podría acabar con la inercia con la que cada tarde exorcizaban el aburrimiento.Desganados y hastiados por la inútil repetición dejaron de creer en el juego. 
No querían jugar más, corrieron el riesgo y se sublevaron. Otros resistieron tirando piedras pero solo consiguieron herirse la cabeza unos a otros en un cruce de fuego duro, blanco y sin sentido. No se pudo hacer nada. En el mundo circular giraban frenéticos los malvados, apretando el cinturón del vacío y ahogando las voces y los sueños.  

El castigo impuesto a la irresponsable conducta de sus mayores llegó inexorable a sus vidas inocentes.
 No hubo opciones. Ciegos y apaleados esperaron en la calle el fin del mundo.

miércoles, 11 de junio de 2014

Y otro..

Hay algo asfixiante,  pegajoso. Los mosquitos zumban afilados, mientras el vaivén de una hamaca recuerda la cuna. El sudor abre surcos en la tierra seca, la gente se apiña en el mar para no ahogarse. No es el fin del mundo, es otro verano caliente e insomne.


Fotografía Ana Gimenez

martes, 11 de marzo de 2014




La decisión


Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto. Vaya papeleta, murmura, mientras piensa en las flores, los sombreros, las invitaciones, el banquete…  Ha oído claramente la pregunta y siente el peso del destino implacable que se le viene encima. La voz insistente del sacerdote se eleva amenazadora entre el murmullo creciente de los invitados. Sus manos nerviosas apretujan un pañuelo, respira hondo, mira el rostro atónito de él y contesta: otro día, quizá, otro día, ahora tengo que hacer.

sábado, 4 de enero de 2014


2014

No hay forma de salir que no sea por mar, nos faltan alas para volar. 
La repetición encadena nuestros pies y las palabras se evaporan…
Tan sólo nos queda nadar hasta el horizonte.

martes, 17 de diciembre de 2013


Viento


Déjame abrazar la luna, déjame volar con los cometas. 
No me digas que no puedo, no me digas que ya es tarde. 
Me iré con ellas a extender las palabras por el mundo hasta que cubran la maldad, hasta que no quede un resto de oscuridad, hasta que ya no haya lugar para el infierno. 
Suéltame, no quieras sujetar el viento. 

Fotografía Ana Jimenez

martes, 10 de diciembre de 2013

jueves, 28 de noviembre de 2013


Reseña de HUELLA: historias contra la soledad

http://www.diarioinformachttp://www.diarioinformacion.com/arte-letras/2013/11/28/historias-soledad/1443027.html

Edward Hopper
Habitación de hotel
1931 
Óleo sobre lienzo.
152,4 x 165,7 cm
Museo Thyssen-Bornemisza, 

domingo, 24 de noviembre de 2013

ERROR

Las vacaciones de Pascua habían terminado y no se había enterado, concentrada, pasando noches y noches de vigilia, analizando metódicamente los hechos, repasando febrilmente los documentos. Salió apresuradamente de casa, sin desayunar y tomó un taxi. Temía llegar tarde y le indicó al taxista un desvió para acortar el camino. Nada más entrar en el edificio se sintió mareada, acusaba el cansancio del sueño acumulado. Su empeño con el caso era legítimo, a pesar de que sus compañeros de despacho lo dieran por perdido, ella pensaba que la cláusula fundamental del contrato del préstamo era abusiva y que podía ganarlo. Respiró profundamente y caminó tambaleante por el largo pasillo que llevaba a la sala. Abrió la puerta. La sala estaba vacía. Nerviosa, consultó la agenda. Se había equivocado de día. Agotada se dejó caer.

Seleccionado en el V Concurso de Microrrelatos sobre Abogados

viernes, 15 de noviembre de 2013

El espejo


Decían de ella que era extraña. Pasaba las horas muertas mirando desde el balcón el trajín de la calle, sorprendida por el ir y venir de las mujeres a la compra, cargadas de bolsas, cómplices en una cotidianidad aprendida de siglos. Pero sobre todo le intrigaban las jovencitas exuberantes subidas a los tacones, enderezando su cuerpo adolescente ante la mirada de los chicos que se relamían, pletóricos de hormonas. Se preguntaba que pintaba ella en ese escaparate y si algún día tendría que encaramarse a los zancos para mostrarse. Solo pensarlo la horrorizaba, imaginaba que tal esfuerzo contra natura le provocaría múltiples contracturas. A veces, frente al espejo imitaba gestos y posturas de los mayores, pero los sentía ajenos. Hecha un lío tampoco entendía el aburrido juego de los adultos. Se refugiaba en su cuarto huyendo de la omnipresente televisión que marcaba el devenir cotidiano. Tumbada en la cama se dejaba encandilar por el juego de luces que reflejaba el paso de las horas, entregándose a ensoñaciones casi pictóricas. Más tarde, cuando la sangre le anunció la revolución de su cuerpo y el deseo la inclinó a su sexo, perpleja ante el espejo tuvo que subvertir el orden familiar para no someter su naturaleza al corsé de una falsa identidad. Hoy, roto el espejo se reconoce en sus sueños. 

Oleo Aurora Valero. Serie 11. Archipiélago 

lunes, 4 de noviembre de 2013


Una, dos,  tres…


Infinitos mundos aprisionados, huyendo por  huecos abiertos a la esperanza, dejando huellas en la arena caliente, gritando al viento sus voces airadas. Hoy como ayer resisten.

lunes, 14 de octubre de 2013


" No podía dormir. El aire estaba cargado de humo y fuera volvía a hacer un frío helado. Soñaba despierta. Si cerraba los ojos veía extrañas imágenes, fusión de paisajes urbanos y campos. En una especie de sobreimpresión, el mar de las rías gallegas llegaba hasta los pies de la Sagrada Familia, sobresaliendo como una isla en el Adriático. La costa, a su vez, se llenaba del bullicio de un mercado italiano situado de espaldas a una catedral gótica, hundida en la arena de un desierto, transformándose al anochecer en un mar de dunas acariciando los naranjos"

Extracto de Huella.
 Rosa Pastor.
 Editorial el Nadir

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