viernes, 20 de marzo de 2015



Algodón

Cuando despertó la vida se le había escapado por los agujeros de la memoria. Mientras las voces le llamaban insistentemente, trató sin éxito  de rellenar  los huecos con globos de colores.  Alfileres de dolor los pincharon. No tuvo más remedio que soportar para siempre el  algodón del vacío

Fotografia : Ana Jimenez

jueves, 8 de enero de 2015



Desde la rabia

El sentimiento que eriza la piel ante la barbarie comienza a ser cotidiano. Me  revuelve las entrañas pensar que las palabras tengan un efecto tan mortífero y que salgan disparadas al corazón de la libertad. No dejar el folio en blanco es
 una oportunidad de ganar a la muerte.

domingo, 21 de diciembre de 2014


Palabras

Hay palabras que como los pájaros revolotean, las hay que anidan y las hay que emigran cuando hace frío.

martes, 16 de diciembre de 2014




Voz propia


No era no. No sabía por qué no entendían su lenguaje. Quizás se habían quedado sordos o necesitaban un traductor que les trasladara nuevamente el sentido de las cosas. Resultaba agotador hacerse oír y que la voz sonara libre entre la maleza. Ya le pasó con el médico, se cansó de decirle que no quería hormonas pero él no parecía oírle. Incapaz de cambiar su obtuso pensamiento, lo ignoró y rompió las recetas. No se encontraba mal, solo se hacía mayor. Hasta sufrió la confabulación de sus hijas que no dejaban de hablar sobre papadas, bolsas, párpados, dietas… Planchar aquí y allá en una agresiva operación de restauración completa. Desde que se había quedado viuda no paraban de decirle que se arreglara con la feliz idea de que encontrara un nuevo marido. Y no, eso no, ya había tenido bastante. Ahora era su tiempo, aunque tuviera que combatir con sueños toda la sarta de imbecilidades que la rodeaban. Pasó a la acción. Llegó a un acuerdo con el espejo. Le habló muy seriamente, no podía seguir mostrándole una imagen cansina de tercera edad. Se tiñó el pelo de rojo, se compró pantalones y ropa de colores vivos. Luego se matriculó en clases de Yoga y como nunca había tenido la oportunidad de estudiar fue a la escuela del barrio. Por último, y eso fue lo mejor, allí se unió a una banda de poetas intermitentes que asaltaba bancos y periódicos recitando a viva voz a poetas olvidados. Sus hijas dejaron de hablarle.

En El vuelo de Neleb. 2014


l vuelo de Neleb es el resultado del III Concurso de relatos cortos Isonomia organizado por ACEN (Asociación de escritoras y escritores jóvenes) y recoge alrededor de 150 narraciones de vivencias, experiencias y ensoñaciones sobre los derechos y libertades, especialmente de las que aún no disfrutan muchas mujeres aquí en España o en cualquier lugar del mundo.

martes, 9 de diciembre de 2014


El nombre


Todo estaba patas arriba. La ciudad se había vuelto loca. Habitantes descoloridos y anónimos huían vestidos de incertidumbre. Coches y edificios se  desparramaban hacia el mar. La casa,  la cama y  la cocina  habían sufrido el envite de la goma de borrar y el  aguarrás, y húmedas se deshacían en un horizonte apelmazado y grumoso. Todo se desdibujaba. Todo menos un rincón: allí donde había escondido mi nombre. 

jueves, 20 de noviembre de 2014


Llaves de la memoria
Emerge desde las profundidades del sueño convertida en caracola, enroscada en las sábanas, protegida por una concha de algodón. No se oye nada, el silencio cae como una losa sobre la cama. Se levanta despacio, con los ojos muy abiertos recorre la habitación buscando identificarse en algún objeto. Descubre ropa desordenada sobresaliendo del armario entreabierto, zapatos desperdigados por el suelo y un marco hecho añicos con una foto de boda rasgada. Son los restos de una batalla campal que no recuerda.

Extracto del libro 016. Relatos que se deben contar. Rosa Pastor Carballo

miércoles, 19 de noviembre de 2014


 Quimera



Empezó a pensar en un nuevo teorema que transformara  las cifras en música en el mismo momento de su escritura, si lo conseguía  quizá se acabarían las agrias disputas académicas sobre lo real.  Le quitaba el sueño conseguir el antiguo anhelo del “teorema metamórfico”.  El viejo profesor  dedicó  su vida a desarrollar en la pizarra hipótesis sobre la mágica transformación numérica hasta que un día se dio cuenta de que la clase estaba vacía. Solo él estaba interesado en el tránsito. Un timbre  lo sacó de su ensimismamiento,  apagó el despertador,  se dio la vuelta  y siguió durmiendo.

sábado, 8 de noviembre de 2014




La ración


Esperó hasta dormirse y soñó con otra Navidad. Los ruidos del hambre fueron apagándose. De improviso, apareció una niña detrás de un escaparate, rodeada de buñuelos, ensaimadas  y chocolate. Sumergida en una montaña azucarada, apenas sobresalía su rostro, con la mirada perdida, ausente. Para llamar su atención golpeó con los nudillos el cristal y gesticuló insistentemente. Fue en vano, ella no podía verla, habitaba en un globo repleto de su propio aire, impermeable, lleno del vapor asfixiante del olvido. Gritó hasta quedarse afónica, solo entonces despertó. Sobre la mesa un pedazo de pan y un vaso de leche.   


http://www.humanium.org/es/derechos/


martes, 28 de octubre de 2014

Palabras robadas


El muñeco fue el primero en cerrar los ojos, luego las sombras llenaron la habitación de susurros. Agazapada bajo la cama contempló el ir y venir de los zapatos. Tuvo miedo, la agitación podría hacer explotar las palabras encerradas en el armario. No podría soportar por más tiempo, se asfixiaba y salió a respirar. De improviso una mole enorme se abalanzó sobre ella. ¡Devuelve las palabras, le gritó, estamos sin dormir desde que nos dejaste con los poemas a medias!
 Se despertó de golpe, amanecía. Las páginas arrancadas de un libro se deslizaron entre las sábanas cayendo a la alfombra. 

lunes, 20 de octubre de 2014


Óleo sobre lienzo


Las musas la han abandonado, el tiempo congelado delante del caballete señala inmisericorde su vacío. Lo intenta una vez más y armada de carboncillo dibuja con trazo inseguro líneas que sugieren un cuerpo de mujer. Luego nada, el blanco del lienzo se apodera de sus ojos paralizándola. Siente como sus dedos se le agarrotan mientras los tubos de oleo esperan sobre la mesa, destripados, rebosantes de color, apretados hasta la extenuación.


Extracto del relato Óleo sobre lienzo" en el libro colectivo.  Por amor al arte. Bibliocafé 2014 

Obra digital de Fuensanta Niñirola     http://fninirola.blogspot.com.es/p/fuensanta-ninirola-artista-plastica-de.html







































































martes, 14 de octubre de 2014

La miga de pan

Recluida en el pozo seco, pronto se callará. No tendremos más problemas señor, nadie la ha visto caer con la hogaza de pan en la mano, dijo en voz baja el guardián de los panes. Aunque la robó en un descuido no pudo escapar a los cien mil ojos del señor de la usura. Una vez impuesto el orden, el amo cerró sus párpados satisfecho. Sus vigilantes, cegados por la noche, no vieron como ella, que había estado llorando amargamente anegando el pozo de lágrimas, conseguía subir a flote de puntillas sobre una miga de pan.

Fotografía Daniel Gomez

lunes, 22 de septiembre de 2014


En negro


El mundo se había despersonalizado. Los clientes, jueces y abogados eran incorpóreos,  no se necesitaba ir a los tribunales y las gestiones se hacían de forma virtual. Su papel como abogada se limitaba a teclear delante del ordenador en una sala habilitada del palacio de justicia y a trabajar con el móvil. Se había acostumbrado a no tener ningún contacto con los clientes hasta que un día un hombre al salir de la sala le tiró violentamente del bolso mientras gritaba desesperado: por favor, ayúdeme, soy un ciudadano en vías de extinción, abocado a la nada, inexistente por culpa del baremo que se ha establecido para el acceso al recurso telemático. Necesito urgentemente hacerle una consulta. Es algo de vida o muerte. Sintió un escalofrío, rápidamente le dio a cancelar y vio como desaparecía fundido en el negro de la pantalla. Reinició y volvió a la normalidad.



Incendio


 Oscura  tarde, negra  luz. 
Arena entre las manos, los sueños se pierden entre los dedos.
 Desolación.


El cielo se abre y de la  tierra quemada surge  la vida.

martes, 9 de septiembre de 2014



Huella
“Huella” es un libro de relatos dividido en dos partes. La primera titulada “Nunca olvidaré mi nombre” es un largo relato que se desarrolla en la habitación de un hospital en donde yace una mujer que tras una accidente, intenta saber quién es, de dónde proviene, además de averiguar qué ha sucedido realmente con su cuerpo maltrecho. Una terrible confusión de identidades permite a la paciente indagar, no sin angustia, sobre su propio origen, tirando del hilo de la memoria. La segunda parte titulada “Habitantes” es un grupo de relatos más cortos, de gran impacto, con un ritmo a veces vertiginoso, en contraste con la morosidad inquietante de “Nunca olvidaré mi nombre” que sin embargo consigue el mismo efecto perturbador. Los personajes de estos cuentos solitarios, olvidados por todos, trazan apenas una huella insignificante de su efímero paso por el mundo desde la más descarnada cotidianidad.


Espiral de espejos
Amantes sorprendidas, ocurrentes, divertidas, reincidentes. Mujeres que buscan palabras, o cómo recopilar aromas y paisajes perdidos. Niñas que crecen construyéndose en furibundo antagonismo con los adultos, extraños justicieros, soñadores que transforman su experiencia en una llamada al lector para que se sumerja en estos cuentos de atmósfera acuosa, dejándose conducir por los personajes que se mueven como sonámbulos, bailando tangos o persiguiéndose a sí mismos intentando reconstruirse y renacer, no siempre con éxito.





http://www.elnadir.es/_cms/.index.php/autores/escritores/95-Rosa-Pastor-Carballo

miércoles, 3 de septiembre de 2014


Una palabra



Como cada día se levantó esperando que la llamaran. Aunque el viento frío, arrasándolo todo, impedía oír la música de sus vocales y consonantes, ella insistía dibujando sus letras en el firmamento. Ante lo vano de sus esfuerzos por entrar en el mundo decidió cambiar de estrategia y una noche se refugió en el sueño de un niño. Desde entonces renace en el arrullo cálido de los cuentos. 

Fotografía Ana Jimenez

domingo, 31 de agosto de 2014


Momento


 Es difícil capturar el sosiego entre los hierros retorcidos. Empujadas por la ventisca avanzamos hasta que el grito se abre paso.

El mar enfurecido anega la tierra destrozada por las bombas.

Llega la calma como un largo momento de sueño

miércoles, 2 de julio de 2014



En vela

Sueños atrapados, amordazados, agazapados en la noche esperando el día, presos de un lenguaje indescifrable.

Saltan, rebotan entre las sábanas hasta que encuentran la salida oculta entre las nubes. 

domingo, 29 de junio de 2014




Sin piedad


 Nunca antes se habían atrevido a cruzar el límite trazado, sabían del riesgo: una sublevación, una transgresión de las reglas podría acabar con la inercia con la que cada tarde exorcizaban el aburrimiento.Desganados y hastiados por la inútil repetición dejaron de creer en el juego. 
No querían jugar más, corrieron el riesgo y se sublevaron. Otros resistieron tirando piedras pero solo consiguieron herirse la cabeza unos a otros en un cruce de fuego duro, blanco y sin sentido. No se pudo hacer nada. En el mundo circular giraban frenéticos los malvados, apretando el cinturón del vacío y ahogando las voces y los sueños.  

El castigo impuesto a la irresponsable conducta de sus mayores llegó inexorable a sus vidas inocentes.
 No hubo opciones. Ciegos y apaleados esperaron en la calle el fin del mundo.

miércoles, 11 de junio de 2014

Y otro..

Hay algo asfixiante,  pegajoso. Los mosquitos zumban afilados, mientras el vaivén de una hamaca recuerda la cuna. El sudor abre surcos en la tierra seca, la gente se apiña en el mar para no ahogarse. No es el fin del mundo, es otro verano caliente e insomne.


Fotografía Ana Gimenez

martes, 11 de marzo de 2014




La decisión


Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto. Vaya papeleta, murmura, mientras piensa en las flores, los sombreros, las invitaciones, el banquete…  Ha oído claramente la pregunta y siente el peso del destino implacable que se le viene encima. La voz insistente del sacerdote se eleva amenazadora entre el murmullo creciente de los invitados. Sus manos nerviosas apretujan un pañuelo, respira hondo, mira el rostro atónito de él y contesta: otro día, quizá, otro día, ahora tengo que hacer.

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