domingo, 16 de junio de 2013

Bien frío

La risa un poco ronca y una barba que siempre pincha, desplazándose a un ritmo lento, observándome con frialdad, hasta que se cansa. El mismo ritual  repetido todos los días: la cena en silencio, el gesto minucioso de doblar la servilleta, la cerveza muy fría y el partido de fútbol. Mientras me alejo hacia la cocina siento su mirada en la nuca  y sonrío pensando que quizás mañana despertará metido en la nevera  con  su risa congelada y su barba quebradiza por el hielo. 

lunes, 10 de junio de 2013


Esta estación es dura...

lunes, 27 de mayo de 2013

miércoles, 22 de mayo de 2013




Un poco tarde


El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada y el espanto congelado en sus ojos. La habían detenido por permanecer un año frente al Parlamento. Los magistrados consultaron los folios apilados sobre la mesa, rebuscando alguna razón para su extraña conducta.  Después de horas de discusión y debates encendidos no hallaron ninguna jurisprudencia que avalara un castigo ejemplar para su delito. Ante la duda decidieron ponerla en libertad y llevarla al depósito de cadáveres. 

martes, 21 de mayo de 2013

Invitación 


domingo, 19 de mayo de 2013


Indiferencias



Cruzan sin mirarse, a veces tropiezan, pero están a salvo resguardados tras sus cuerpos.

Pasas como el aire, corres como el agua y te disuelves como el azúcar en mi taza.

No está mal este estado de invisibilidad, interrumpido tan solo por el café que cae  dibujando circuitos interminables.

Enroscada a tu cuerpo conservo la piel intacta, destrozado mi rostro por el filo del otoño desespero por un tiempo cálido.


viernes, 3 de mayo de 2013


Desolación

Descendieron en tropel de las montañas y escarbaron la tierra, allí donde antes había vida tan sólo encontraron piedras. Mudos y abatidos se retiraron al desierto  hasta que un día, en la arena  quebrada  por el llanto, brotó de nuevo la palabra.



martes, 30 de abril de 2013

Entrevistahttp://youtu.be/4X-PiQcalPk en la Feria del Libro de Valencia 2013

miércoles, 24 de abril de 2013

domingo, 21 de abril de 2013


La camisa
 
Tal vez si hubiera preguntado dónde se encontraba no hubiera ido a parar  a aquella casa, ni se hubiera quedado tanto tiempo, pero con las prisas y el mareo no pensó. Ni siquiera, cuando 
salieron a recibirle unos hombres vestidos de blanco inmaculado y le acompañaron por un largo pasillo, se le ocurrió imaginar que  tanta amabilidad tendría consecuencias fatales. Al entrar en  la habitación le pusieron la camisa: las mangas no tenían agujero por donde sacar las manos, e interminables daban vueltas alrededor de su cuerpo. Ahora todos los días le sirven pastillas de colores.

miércoles, 17 de abril de 2013

Libro
Un nuevo libro de Carmen Botello, esta vez sobre la incertidumbre encerrada en  microrelatos e imágenes

domingo, 7 de abril de 2013


3D

Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol. Ahora no podemos, ya lo ves, hay demasiado asfalto. Pero si tienes prisa cuando acabes de cenar lo intentamos, yo te voy diciendo y tú lo haces: primero tenemos que sacar la excavadora, luego empujamos los coches, los machacamos y los llevamos al desguace. Después destruimos los semáforos,  enterramos  las motos y con la pala tiramos las oficinas, el supermercado y los edificios de apartamentos. Cuando esté todo limpio lo aplanamos y lo llenamos de tierra. Al final hacemos un clic, guardamos y nos vamos a dormir tranquilos.

domingo, 24 de marzo de 2013



El lado oculto
De madrugada salí a dar un paseo. Hacía días que no podía dormir, la idea de mi fracaso como fotógrafo me asaltaba de forma obsesiva, luego se extendió de forma irracional  a todo y el miedo se apoderó de mis pensamientos, llevándome a la parálisis. Como si no existieran otras posibilidades, mi mirada se focalizaba  en los aspectos negativos de las cosas. Inmerso en la angustia dudaba de todo y de todos, lo que imposibilitaba cualquier actividad o relación que me planteara. Dejé de ir a trabajar, descolgué el teléfono y me recluí en casa. No podía vivir. Sin embargo en los solitarios paseos nocturnos había encontrado un bálsamo, por unos momentos mi mente era capaz de salir del bucle que me atormentaba.
Ese día comenzaba a clarear y caía una fina lluvia  pero  la niebla  desdibujaba los contornos de aceras y edificios. Entre la nebulosa una imagen inquietante, petrificada y sin vida, me sobresaltó. La miré largo rato, tratando de descubrir su identidad. Su figura inmóvil, suspendida en una  atmósfera acuosa, me intrigaba. Desde la distancia no podía ver su rostro, ni saber si era  un hombre o una mujer.  Para descubrirlo debía acercarme pero una fuerza desconocida  me lo impidió.  Mis pies, adheridos fuertemente al suelo, se negaron a avanzar. Decidido a descubrir al misterioso personaje, saqué la cámara de fotos y moví el zoom. Agrandé la imagen pero a penas distinguí sus rasgos. Toda ella estaba envuelta en un halo semitransparente. Intrigado esperé a que hubiera más luz, entonces disparé varias veces hasta que misteriosamente desapareció de mi vista. Cuando volví a casa  y visioné las imágenes un sudor frío me recorrió: me había fotografiado a mí mismo, hierático, muerto en vida. 

martes, 5 de marzo de 2013


Huella















Ilustración de Susi Artal
Editorial El Nadir
“Huella” es un libro de relatos dividido en dos partes. La primera titulada “Nunca olvidaré mi nombre” es un largo relato que se desarrolla en la habitación de un hospital en donde yace una mujer que tras una accidente, intenta saber quién es, de dónde proviene, además de averiguar qué ha sucedido realmente con su cuerpo maltrecho. Una terrible confusión de identidades permite a la paciente indagar, no sin angustia, sobre su propio origen, tirando del hilo de la memoria. La segunda parte titulada “Habitantes” es un grupo de relatos más cortos, de gran impacto, con un ritmo a veces vertiginoso, en contraste con la morosidad inquietante de “Nunca olvidaré mi nombre” que sin embargo consigue el mismo efecto perturbador. Los personajes de estos cuentos solitarios, olvidados por todos, trazan apenas una huella insignificante de su efímero paso por el mundo desde la más descarnada cotidianidad.

martes, 19 de febrero de 2013

El escondite
 Todo estaba patas arriba. La ciudad se había vuelto loca. Habitantes descoloridos y anónimos huían vestidos de incertidumbre. Coches y edificios se desparramaban hacia el mar. La casa, la cama y la cocina habían sufrido el envite de la goma de borrar y del aguarrás y húmedas se deshacían en un horizonte apelmazado y grumoso. Todo se desdibujaba. Todo menos un rincón: allí donde había escondido mi nombre.

martes, 12 de febrero de 2013

Próxima publicación en la Editorial EL NADIR

martes, 15 de enero de 2013

La ternura que falta Que amainen los vientos, que las piedras se dejen arrastrar por la lluvia y el fuego apague su ira. A los duros de corazón les pido que nos dejen en paz
.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Deseos

Estaciones
Un otoño para guardar hojas con las que agitar el aire de la esperanza, un invierno para calentar las manos que nos unen, una primavera para que rebroten las palabras y un verano para dejar que se las lleve el mar.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

jueves, 15 de noviembre de 2012

El concierto
Se dibuja una sonrisa mellada en su arrugado rostro. Recoge las monedas, guarda cuidadosamente el violín, dobla la banqueta y da por acabada la tarde. Deambula de banco en banco a la espera de que caiga la noche. Las gafas empañadas le nublan la visión y sus pensamientos se congelan bajo el gorro de lana. Descubre un portal abierto y entra, no tiene nada que perder. Esa noche ensaya en sueños una nueva partitura.

miércoles, 24 de octubre de 2012

El escondite
Todo estaba patas arriba. La ciudad se había vuelto loca. Habitantes descoloridos y anónimos huían vestidos de incertidumbre. Coches y edificios se desparramaban hacia el mar. La casa, la cama y la cocina habían sufrido el envite de la goma de borrar y del aguarrás, y húmedas se deshacían en un horizonte apelmazado y grumoso. Todo se desdibujaba. Todo menos un rincón: allí donde había escondido mi nombre.

viernes, 19 de octubre de 2012

Ruptura
El tiempo cae pesadamente. Es preciso aligerar el vertigo que produce tanto cansancio, tanta repetición de la historia. Acechando los sueños desfilan militarmente. Es preciso encontrar una salida al mar

jueves, 13 de septiembre de 2012

camino

Camino Hay tiempos cálidos que nos arropan, los hay que queman o hielan. Nuevos ritmos del deseo establecen los caminos. Sin darle tregua al desánimo nos abrazamos al sueño.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Adormidera ¿No ves que me levanto cansada? Y era verdad, siempre fue verdad. Aunque hiciera un día esplendido no podía con su alma. Su cabeza pendía oscilante de su largo y fino cuerpo. Decaída parecía estar a punto de troncharse. Al principio pensé que estaba enferma, consultamos al médico, hicimos un peregrinaje por hospitales y médicos de la ciudad, pero nada, nadie daba con la enfermedad que le producía tan persistente síntoma. Pensé si sería el colchón y de tienda en tienda la dejé caer con su aire de desmayo probándolos todos, mientras el vendedor no sabía si llamar a la policía o al loquero. Hasta que un día, susurró a mi oído: estoy seca. La llevé a la ducha y mientras el agua caía sobre su cuerpo, se esponjó y recuperó de golpe su belleza. Desde entonces la tengo en un florero encima del piano. Y está preciosa
Finalista del II Concurso Búcaro de Microrelatos 2012

sábado, 19 de mayo de 2012

La Sopa Un día echando mano de ingredientes imaginarios cocine una sopa en mis fogones. Muchos fueron los comensales que la probaron y decidieron que por su sabor merecía llevarla a palacios y castillos y darle una denominación de origen. Y así ocurrió y empujada por los molinos de viento aterricé en un pueblo de la Mancha llamado Quero. Al compartir la sopa con seres de colores diversos, se produjo un milagro: los negros y oscuros desaparecieron entre rayos y truenos, mientras que los blancos, azules, amarillos y violetas atravesaron el cielo en busca de un mundo mejor. Y esta es la historia del premio de microrelatos Museo de la palabra.

viernes, 27 de abril de 2012

Feria del Libro de Valencia

Espiral de espejos Rosa Pastor Carballo Firma de ejemplares el dia 28, sábado a partir de las 18.30 horas en la Feria del Libro de Valencia caseta de SIDECAR (79/80) Amantes sorprendidas, ocurrentes, divertidas, reincidentes. Mujeres que buscan palabras, o cómo recopilar aromas y paisajes perdidos. Niñas que crecen construyéndose en furibundo antagonismo con los adultos, extraños justicieros, soñadores que transforman su experiencia en una llamada al lector para que se sumerja en estos cuentos de atmósfera acuosa, dejándose conducir por los personajes que se mueven como sonámbulos, bailando tangos o persiguiéndose a sí mismos intentando reconstruirse y renacer, no siempre con éxito.

martes, 27 de marzo de 2012


La palabra que nos nutre

jueves, 8 de marzo de 2012




Hablamos, reímos, lloramos y desde la memoria histórica no consentimos el olvido.

miércoles, 29 de febrero de 2012


Presentación en Godella de " Espiral de Espejos"

lunes, 6 de febrero de 2012


Poesia cotidiana

Desde Godella se lanza una iniciativa: poesia en las calles, palabras de colores, palabras para jugar, poemas para compartir.

Bases del concurso: http://godepoesia.wordpress.com/

miércoles, 18 de enero de 2012


A salvo

Y no intentes escabullirte, que no te va a servir de nada.-Es un proceso lento pero inexorable, dijo clavando sus ojos turbios en ella. No tenía escapatoria, la había pillado intentando trepar por la ventana. A partir de entonces la sometió a todo tipo de carencias. Con el paso de los días su color se fue desvaneciendo. Amarilla y marchita, a las puertas de la muerte, decidió jugárselo todo. Se estiró todo lo que pudo hasta alcanzar la pecera y sumergió sus brazos en el agua.

ros.

jueves, 24 de noviembre de 2011


Presentación “ESPIRAL DE ESPEJOS”


Miércoles, 14 de diciembre de 2011 a las 19:30 horas.

Sala de la Muralla. Colegio Mayor Rector Peset.
Horno de San Nicolás, 4. 46001, Valencia.

Con la participación de Carmen Alborch,

Elisa Sanchís, Carmen Botello y la autora.

Editorial EL Nadir
http://www.elnadir.es/_cms/

La sopa

Nuestro padre solía morirse los domingos. Al principio nos lo tomábamos muy mal: avisábamos al médico, a la funeraria, nos vestíamos de negro, llorábamos… Pero luego, a fuerza de sustos nos acostumbramos, era su forma de vivir, y entre muerte y muerte la vida continuó a la espera de sus nuevas muertes. Su tenacidad para morirse no se debilitaba y una noche, en la cena, en una de sus muertes más teatrales arrastró a mamá con él. Y eso si fue serio porque ella, que no tenía imaginación, hundió la cabeza en la sopa y se murió.

Rosa Pastor Carballo

Premio del II concurso internacional de microrelatos Museo de la Palabra convocado por la Fundación Cesar Egido. 23 de Noviembre de 2011

http://www.fundacioncesaregidoserrano.com

domingo, 20 de noviembre de 2011


Demasiadas horas sin luz

La vuelta, como siempre, le producía desasosiego: los preparativos, el viaje en solitario, la ansiedad por llegar y la casa que siempre se le antojaba misteriosa, como si albergara en sus entrañas algo desconocido y amenazante. Abrir la puerta suponía una experiencia inquietante. Luego no pasaba nada: introducía la llave, la giraba, se abría la puerta y encendía las luces. Eso era todo, estaba sana y salva en su espacio protector.Pero un día ocurrió algo que hizo saltar todas las alarmas.
Después de un largo y cansado viaje llegó a la estación. Cargada de maletas miró hacia atrás, buscando a alguien que le ayudara, pero el tren había desaparecido y estaba sola en el andén. Arrastrando las maletas atravesó el vestíbulo vacío y en penumbra. Se dirigió a la parada de taxis. No había ninguno. No podía hacer otra cosa más que esperar y se sentó sobre las maletas. A lo lejos distinguía como manchas borrosas las luces de los coches pero ninguno se acercaba a la estación. La noche, cada vez más cerrada, la sumergió en una espesa negrura. Comenzó a inquietarse, otras veces había tenido que esperar, pero no tanto. Tuvo la impresión de estar en una estación fantasma, paralizada en el tiempo. Miró el reloj. Un escalofrío le recorrió de pies a cabeza. Habían pasado doce horas y no había amanecido.

domingo, 6 de noviembre de 2011

El traje

Despertó a oscuras en una habitación desconocida. Sobresaltada palpó las paredes para reconocer el lugar, tropezó varias veces hasta que consiguió pulsar el interruptor de la luz. Una desnuda bombilla iluminó la habitación vacía. La sospecha de que algo extraño estaba pasando le provocó escalofríos y por su cabeza comenzaron a girar ideas terribles: estaba encerrada, la habían secuestrado, pedirían un rescate, la matarían… Intentó serenarse, respiró hondo y se dirigió hacia la puerta, giró el pomo y, ante su sorpresa, se abrió sin problemas. Desconcertada salió corriendo, ignorando las miradas de curiosidad que despertaba, atravesó la calle, llegó a un quiosco y rebuscó nerviosa entre los periódicos mientras el vendedor la observaba perplejo. En la primera página del periódico encontró una noticia: extraño suceso: una mujer desaparece en su noche de bodas. Conmocionada se miró detenidamente: llevaba puesto un arrugado traje de novia. Se desmayó.

martes, 11 de octubre de 2011


La adormidera

¿No ves que me levanto cansada? Y era verdad,siempre fue verdad. Aunque hiciera un día esplendido no podía con su alma. Su cabeza pendía oscilante de su largo y fino cuerpo. Decaída parecía estar a punto de troncharse. Al principio pensé que estaba enferma, consultamos al médico, hicimos un peregrinaje por hospitales y médicos de la ciudad, pero nada, nadie daba con la enfermedad que le producía tan persistente síntoma. Fuimos objeto de miradas de extrañeza, corrillos e incluso airadas reprimendas por utilizar tanto los servicios de la seguridad social. Sin desanimarme estudié nuevas causas: el colchón, seria el colchón. Buscamos de tienda en tienda, colchones había por supuesto donde elegir: de muelles, viscoelásticos, de látex…, muchos, muy caros y de princesa. En cada uno la dejaba caer con su aire de desmayo hasta que cerraban la tienda mientras el vendedor, atónito, no sabía si llamar a la policía o a los loqueros. Fuimos, estoy seguro, la causa de muchos despidos, incrementado las listas del paro de forma considerable.
Un día, al llegar a casa susurró a mi oído: estoy seca, y mientras dejaba caer el agua de la ducha sobre su cuerpo se esponjó y recuperó de golpe su belleza. Desde entonces la tengo en un florero encima del piano. Y está preciosa.

miércoles, 28 de septiembre de 2011


El muro

No hay fronteras aunque un muro nos divida, un rojo de amapolas extiende la vida desde el jardín. Lentamente hojeo el libro que encontré abandonado. Alguien en su caminar lo dejó olvidado o quizás quiso que otra mirada desgranara sus versos. De pié, frente al muro, leo en voz alta y las palabras rebotan brillantes: “No hay lugar para el desánimo, las redes que tejieron sobre nosotros se han roto. El espacio vibra con los gritos contundentes de la indignación de siglos” Y como un eco, desde el otro lado de la tapia, oigo las voces de los niños que reinventan en el patio de la escuela el juego de la vida.

fotografía ros

martes, 6 de septiembre de 2011


Verano

Deshilachada y perezosa se arrastraba por un mar de confusiones. El calor del día había terminado por secar sus convicciones más íntimas. Condenada por el viento de poniente a cerrar puertas y ventanas, pasó las horas acompañada por el canto repetitivo de las chicharras. Hasta que la puesta de sol hizo estallar el color y el aire fresco se extendió saludando la noche, no se sintió segura. Entonces salió a la calle. La luna abrió su blanca sonrisa y se enseñoreó del mundo.

fotografía rosen

jueves, 11 de agosto de 2011


EL SUEÑO

No supo nunca cual fue el origen de su insomnio, su pesadilla comenzó de forma inesperada: una noche despertó bruscamente y cayó de la cama. El golpe la dejó aturdida, se incorporó como pudo y trató de encender la luz de la mesilla. No había electricidad, la oscuridad era total. A tientas se arrastró por la habitación golpeándose con los muebles. Notó que un hilo de sangre le bajaba por la frente. Presa del pánico se quedó quieta, arrinconada en una esquina de la habitación hasta que amaneció. Ahora, noche tras noche espera aterrada la llegada de la oscuridad. Escondida bajo las sábanas sufre la desaparición del día. Sabe que con cada hora un manto negro irá cubriendo la ciudad y penetrará en su casa. El tictac del reloj inmisericorde la acerca al momento fatídico. Desesperada se pregunta porqué el sueño la ha abandonado para siempre.
Ros
Relato finalista I Concurso de microrelatos La cesta de las palabras. Misterios para el sueño. Ediciones Osiris 2011

martes, 5 de julio de 2011


El hombre del paraguas

Lejos, muy lejos está el deseo. Cerca, muy cerca estan el mar, la bruma, la lluvia y los atardeceres grises. Él lo sabe pero espera paciente que una tarde cualquiera aparezca, sobresaliendo entre las olas, aquel deseo olvidado de la infancia, y que el tiempo gris se rompa con los colores de su paraguas.

fotografía Ana Gimenez

jueves, 16 de junio de 2011


Mujeres

Cristales en la boca y un dolor que se instala en el vientre, mientras las observo: pacientes, olvidadas tras los velos, ahogadas en un silencio de siglos, cosen bajo el sol. Pasan las horas y siguen inmóviles en un tiempo detenido que las sujeta y asfixia sus voces. Acabo el té, me pierdo en la Medina con la garganta llena de gritos

miércoles, 8 de junio de 2011

Paréntesis

Afuera y adentro, líneas de un alfabeto mudo en la pantalla mientras desgrano los versos. Luces y sombras intermitentes que parpadean. Me acurruco en el sillón dejando pasar el tiempo, envuelta en mil palabras recogidas en el papel efímero de la memoria. Amanece y sigo enredada entre las páginas, deseando que no se acabe nunca, hasta que el olor a café me lleva de golpe al día. Abandono el sueño y recupero mi paciente cordura cotidiana.

lunes, 16 de mayo de 2011



El violín roto
Decían que le acompañaba en el silencio de la noche hasta que se dormía, vibrante, colorido y aéreo, nunca se separó de él hasta que un día lo perdió.
Esta puede ser una historia que oí de niña, un cuento, un recuerdo, pero pudo ser de otra manera, de mil maneras, aunque a mi me guste esta.
Pero puestos a imaginar bien podría ser que no hubiera existido nunca, o que ella estuviera harta de su machacona y nocturna cadencia y en un arranque lo hubiera roto. También pudo ser que sometida al ejercicio rutinario acabara tirándolo por el balcón. Imaginemos lo que puede suponer para una niña pequeña no poder jugar porque el violín le ocupara todo el tiempo, o lo que significa ir cargada todos los días con él, y lo difícil que puede llegar a ser aguantar la soledad del solfeo cuando los sonidos que salen chirrían irritados.
Seguro que no es una vida fácil y todavía no hemos pensado en sus padres y en esa expectativa de triunfo con la que envuelven a la niña. ¡Cuidado con las manos!, le dicen cuando la ven hurgar la arena con los dedos. ¡Cuidado con las manos!, y ella se las mira no sabiendo muy bien que hacer con ellas para no estropearlas, intentando no romper el frágil cristal de sus dedos.
No debe de ser fácil crecer entre desafinos, corcheas, semi-corcheas y pentagramas obsesivos que la persiguen hasta que se duerme. Debe de ser exasperante esperar pacientemente que después de miles de repeticiones salga algo que no dañe los oídos.
Por eso puedo también imaginarme otro final: que cuando al fin lograra algo musicalmente perfecto no quisiera más y delicadamente lo abandonara en el mar. Apretando la arena entre sus manos, lo vería hundirse con el arco sobresaliendo como el periscopio de su alma de madera, sonriendo y sin derramar una lágrima. Es posible.

rosen
Juan Gris 'Violin et guitarre'

domingo, 15 de mayo de 2011



Al aire

Al aire, tíralo al aire
que se lo lleve.
Ya no lo quiero, me pesa.
Demasiado tiempo, demasiado.
Al aire, espárcelo entre la arena,
disuélvelo en la tarde.
Luego, sin dormir, olvida

martes, 3 de mayo de 2011


Insomnio

Desde la cama oigo el ruido de las olas que avanzan anegando los campos que nos separan del mar. Olas de cenefas blancas se elevan para caer arrastrando las piedras. Un tiempo de otoño en una estación equivocada, imprevisible y húmeda.
Insomne oigo el estruendo mientras en mi cabeza bullen imágenes y pensamientos desordenados. Cambio de posición, me desespero. Soy un ovillo de sábanas azules tejido a fuerza de despertares inoportunos. Estiro de las sábanas y saco una mano para pedir socorro a las horas. Miro el despertador: las tres de la madrugada. La noche es lenta, inacabable y hace frío.
Oigo sus palabras cayendo como la lluvia dejando enormes charcos de confusión. No lo entiendo, por más que me esfuerzo no comprendo ni su ortografía ni su sintaxis. Los interrogantes han desaparecido y en su lugar puntos y aparte trocean nuestra experiencia cotidiana. Un discurso monotemático, con fronteras, ocupa los lugares vacíos de la ternura. Demasiadas oraciones que borran cualquier resquicio de libertad. Palabras opacas, impenetrables que llenan los armarios de la cocina y las estanterías del salón. Palabras estrechas y frías que avanzan por el pasillo hasta nuestra cama.
Durante horas sigo inmóvil, atravesada por un viento frío que sin misericordia amenaza con helarme el corazón.
Amanece mientras le oigo roncar a mi lado. Luego vendrá la ducha y el café y esa pregunta estúpida con la que me atormenta todos los días: ¿Has dormido bien, cariño?
Ros.
fotografia ros

lunes, 4 de abril de 2011


Rutinas

El dentífrico…en su sitio.
Los besos se suceden
rutinarios y exactos
justo, a las horas previstas
hoy, ayer, mañana.
Te quiero; vuelvo a las siete
Te quiero; yo compro el pan
Los niños ya son grandes
Ayer y hoy, siempre iguales

Trinidad Pastor
30 Poemas de Rutinas y Olvidos

jueves, 24 de marzo de 2011


Como hacer para estar…

Amanecer con el tiempo
empaparse de la lluvia
oler el día
atravesar el neón
quedarse quieta y abrigarse con palabras.

lunes, 21 de marzo de 2011


No hay tiempo

No pases un tiempo eterno tras los cristales.
Abre la ventana.

No esperes el sol que quema.
Quédate con la luna

Deja pasar la luz, no tengas miedo

martes, 8 de marzo de 2011


Es hora

Déjame abrazar la luna, déjame volar con los cometas. No me digas que no puedo, no me digas que ya es tarde. Me iré con ellas a extender las palabras por el mundo hasta que cubran la maldad, hasta que no quede un resto de oscuridad, hasta que ya no haya lugar para el infierno. Suéltame, no quieras sujetar mi tiempo.

rosen.

martes, 15 de febrero de 2011

Fiambreras viajeras

¡Tachan! y agitando las manos con gesto de prestidigitador, dejo las zapatillas alineadas al lado de la cama y desapareció. Se fue dejando la comida hecha, las camas recogidas, la ropa planchada y la lavadora en marcha. Nos quedamos solos. En vano la buscamos en las calles, en los centros comerciales y en las paradas de autobús. Durante semanas recibimos puntualmente sus fiambreras con especialidades de diferentes lugares, hasta que un buen día cesaron los envíos, pero para entonces ya habíamos aprendido a cocinar.

lunes, 3 de enero de 2011


fotografia ros

Eterno retorno
Hay días de neón que deslumbran, tras ellos el apagón de los días grises nos deja a oscuras.
A tientas tropezamos con la cotidianeidad una y mil veces, hasta que un sueño nos saca a la luz nuevamente

miércoles, 22 de diciembre de 2010

viernes, 10 de diciembre de 2010



El color del tiempo

fotografía ros

miércoles, 8 de diciembre de 2010


Indiferencias
fotografia ros
Cruzan sin mirarse, a veces tropiezan, pero están a salvo resguardados tras sus cuerpos.

Pasas como el aire, corres como el agua y te disuelves como el azúcar en mi taza.

No está mal este estado de invisibilidad, interrumpido tan solo por el café que cae dibujando circuitos interminables.

Enroscada a tu cuerpo conservo la piel intacta, destrozado mi rostro por el filo del otoño desespero por un tiempo cálido.

jueves, 25 de noviembre de 2010




Inercia

Esta mañana he vuelto a encontrar la tapa del váter levantada. Mientras me ducho pienso: debo comprar y llevar a la niña al médico. Me pesan los párpados, salgo del baño necesitando urgentemente café. Mecánicamente agito el cola-cao, preparo las tostadas y la cafetera al tiempo que ayudo a María a vestirse. De improviso las tostadas achicharradas salen disparadas, huele a café quemado y la niña no quiere tomarse el Cola Cao. A pesar del desbarajuste, como siempre, no hablamos. Mientras llevo al colegio a María trato inútilmente de convencerme de que lo que realmente importa es la cama.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Los ladrones
Si como quien vacía una casa
se llevaran todos mis recuerdos
me quedaría sin tiempo.
Si se llevaran todos mis recuerdos
no sabrías quien eres,
ni cuanto viviste sin saberlo.
Si se los llevaran,
te quedarías sin nombre

rosen

Fotografía de Ana Gimenez

Mutaciones
Como los ángeles al caer el sol se transformó. Harta de penurias cambió su traje desvaído por otro de colores rojizos y los jirones por nubes violetas. Luego, muy despacio, al ritmo del atardecer, se perdió entre las calles. Al amanecer unos basureros la encontraron desnuda entre los cubos. Nadie supo su nombre.

martes, 14 de septiembre de 2010


Desde la punta negra
fotografía ros

Lágrimas la acompañaron, abrazos, besos y rosas envolvieron su delgada figura. Habitante de nuestra memoria volverá a sentir por siempre la risa y el mar que tanto amaba.

miércoles, 1 de septiembre de 2010


Retorno
El color acompaña los tiempos de despertares y duermevela


fotografía ros

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