lunes, 20 de octubre de 2014


Óleo sobre lienzo


Las musas la han abandonado, el tiempo congelado delante del caballete señala inmisericorde su vacío. Lo intenta una vez más y armada de carboncillo dibuja con trazo inseguro líneas que sugieren un cuerpo de mujer. Luego nada, el blanco del lienzo se apodera de sus ojos paralizándola. Siente como sus dedos se le agarrotan mientras los tubos de oleo esperan sobre la mesa, destripados, rebosantes de color, apretados hasta la extenuación.


Extracto del relato Óleo sobre lienzo" en el libro colectivo.  Por amor al arte. Bibliocafé 2014 

Obra digital de Fuensanta Niñirola     http://fninirola.blogspot.com.es/p/fuensanta-ninirola-artista-plastica-de.html







































































martes, 14 de octubre de 2014

La miga de pan

Recluida en el pozo seco, pronto se callará. No tendremos más problemas señor, nadie la ha visto caer con la hogaza de pan en la mano, dijo en voz baja el guardián de los panes. Aunque la robó en un descuido no pudo escapar a los cien mil ojos del señor de la usura. Una vez impuesto el orden, el amo cerró sus párpados satisfecho. Sus vigilantes, cegados por la noche, no vieron como ella, que había estado llorando amargamente anegando el pozo de lágrimas, conseguía subir a flote de puntillas sobre una miga de pan.

Fotografía Daniel Gomez

lunes, 22 de septiembre de 2014


En negro


El mundo se había despersonalizado. Los clientes, jueces y abogados eran incorpóreos,  no se necesitaba ir a los tribunales y las gestiones se hacían de forma virtual. Su papel como abogada se limitaba a teclear delante del ordenador en una sala habilitada del palacio de justicia y a trabajar con el móvil. Se había acostumbrado a no tener ningún contacto con los clientes hasta que un día un hombre al salir de la sala le tiró violentamente del bolso mientras gritaba desesperado: por favor, ayúdeme, soy un ciudadano en vías de extinción, abocado a la nada, inexistente por culpa del baremo que se ha establecido para el acceso al recurso telemático. Necesito urgentemente hacerle una consulta. Es algo de vida o muerte. Sintió un escalofrío, rápidamente le dio a cancelar y vio como desaparecía fundido en el negro de la pantalla. Reinició y volvió a la normalidad.



Incendio


 Oscura  tarde, negra  luz. 
Arena entre las manos, los sueños se pierden entre los dedos.
 Desolación.


El cielo se abre y de la  tierra quemada surge  la vida.

martes, 9 de septiembre de 2014



Huella
“Huella” es un libro de relatos dividido en dos partes. La primera titulada “Nunca olvidaré mi nombre” es un largo relato que se desarrolla en la habitación de un hospital en donde yace una mujer que tras una accidente, intenta saber quién es, de dónde proviene, además de averiguar qué ha sucedido realmente con su cuerpo maltrecho. Una terrible confusión de identidades permite a la paciente indagar, no sin angustia, sobre su propio origen, tirando del hilo de la memoria. La segunda parte titulada “Habitantes” es un grupo de relatos más cortos, de gran impacto, con un ritmo a veces vertiginoso, en contraste con la morosidad inquietante de “Nunca olvidaré mi nombre” que sin embargo consigue el mismo efecto perturbador. Los personajes de estos cuentos solitarios, olvidados por todos, trazan apenas una huella insignificante de su efímero paso por el mundo desde la más descarnada cotidianidad.


Espiral de espejos
Amantes sorprendidas, ocurrentes, divertidas, reincidentes. Mujeres que buscan palabras, o cómo recopilar aromas y paisajes perdidos. Niñas que crecen construyéndose en furibundo antagonismo con los adultos, extraños justicieros, soñadores que transforman su experiencia en una llamada al lector para que se sumerja en estos cuentos de atmósfera acuosa, dejándose conducir por los personajes que se mueven como sonámbulos, bailando tangos o persiguiéndose a sí mismos intentando reconstruirse y renacer, no siempre con éxito.





http://www.elnadir.es/_cms/.index.php/autores/escritores/95-Rosa-Pastor-Carballo

miércoles, 3 de septiembre de 2014


Una palabra



Como cada día se levantó esperando que la llamaran. Aunque el viento frío, arrasándolo todo, impedía oír la música de sus vocales y consonantes, ella insistía dibujando sus letras en el firmamento. Ante lo vano de sus esfuerzos por entrar en el mundo decidió cambiar de estrategia y una noche se refugió en el sueño de un niño. Desde entonces renace en el arrullo cálido de los cuentos. 

Fotografía Ana Jimenez

domingo, 31 de agosto de 2014


Momento


 Es difícil capturar el sosiego entre los hierros retorcidos. Empujadas por la ventisca avanzamos hasta que el grito se abre paso.

El mar enfurecido anega la tierra destrozada por las bombas.

Llega la calma como un largo momento de sueño

miércoles, 2 de julio de 2014



En vela

Sueños atrapados, amordazados, agazapados en la noche esperando el día, presos de un lenguaje indescifrable.

Saltan, rebotan entre las sábanas hasta que encuentran la salida oculta entre las nubes. 

domingo, 29 de junio de 2014




Sin piedad


 Nunca antes se habían atrevido a cruzar el límite trazado, sabían del riesgo: una sublevación, una transgresión de las reglas podría acabar con la inercia con la que cada tarde exorcizaban el aburrimiento.Desganados y hastiados por la inútil repetición dejaron de creer en el juego. 
No querían jugar más, corrieron el riesgo y se sublevaron. Otros resistieron tirando piedras pero solo consiguieron herirse la cabeza unos a otros en un cruce de fuego duro, blanco y sin sentido. No se pudo hacer nada. En el mundo circular giraban frenéticos los malvados, apretando el cinturón del vacío y ahogando las voces y los sueños.  

El castigo impuesto a la irresponsable conducta de sus mayores llegó inexorable a sus vidas inocentes.
 No hubo opciones. Ciegos y apaleados esperaron en la calle el fin del mundo.

miércoles, 11 de junio de 2014

Y otro..

Hay algo asfixiante,  pegajoso. Los mosquitos zumban afilados, mientras el vaivén de una hamaca recuerda la cuna. El sudor abre surcos en la tierra seca, la gente se apiña en el mar para no ahogarse. No es el fin del mundo, es otro verano caliente e insomne.


Fotografía Ana Gimenez

martes, 11 de marzo de 2014




La decisión


Sus labios perfilados se contraen para dejar escapar un silbido corto. Vaya papeleta, murmura, mientras piensa en las flores, los sombreros, las invitaciones, el banquete…  Ha oído claramente la pregunta y siente el peso del destino implacable que se le viene encima. La voz insistente del sacerdote se eleva amenazadora entre el murmullo creciente de los invitados. Sus manos nerviosas apretujan un pañuelo, respira hondo, mira el rostro atónito de él y contesta: otro día, quizá, otro día, ahora tengo que hacer.

sábado, 4 de enero de 2014


2014

No hay forma de salir que no sea por mar, nos faltan alas para volar. 
La repetición encadena nuestros pies y las palabras se evaporan…
Tan sólo nos queda nadar hasta el horizonte.

martes, 17 de diciembre de 2013


Viento


Déjame abrazar la luna, déjame volar con los cometas. 
No me digas que no puedo, no me digas que ya es tarde. 
Me iré con ellas a extender las palabras por el mundo hasta que cubran la maldad, hasta que no quede un resto de oscuridad, hasta que ya no haya lugar para el infierno. 
Suéltame, no quieras sujetar el viento. 

Fotografía Ana Jimenez

martes, 10 de diciembre de 2013

jueves, 28 de noviembre de 2013


Reseña de HUELLA: historias contra la soledad

http://www.diarioinformachttp://www.diarioinformacion.com/arte-letras/2013/11/28/historias-soledad/1443027.html

Edward Hopper
Habitación de hotel
1931 
Óleo sobre lienzo.
152,4 x 165,7 cm
Museo Thyssen-Bornemisza, 

domingo, 24 de noviembre de 2013

ERROR

Las vacaciones de Pascua habían terminado y no se había enterado, concentrada, pasando noches y noches de vigilia, analizando metódicamente los hechos, repasando febrilmente los documentos. Salió apresuradamente de casa, sin desayunar y tomó un taxi. Temía llegar tarde y le indicó al taxista un desvió para acortar el camino. Nada más entrar en el edificio se sintió mareada, acusaba el cansancio del sueño acumulado. Su empeño con el caso era legítimo, a pesar de que sus compañeros de despacho lo dieran por perdido, ella pensaba que la cláusula fundamental del contrato del préstamo era abusiva y que podía ganarlo. Respiró profundamente y caminó tambaleante por el largo pasillo que llevaba a la sala. Abrió la puerta. La sala estaba vacía. Nerviosa, consultó la agenda. Se había equivocado de día. Agotada se dejó caer.

Seleccionado en el V Concurso de Microrrelatos sobre Abogados

viernes, 15 de noviembre de 2013

El espejo


Decían de ella que era extraña. Pasaba las horas muertas mirando desde el balcón el trajín de la calle, sorprendida por el ir y venir de las mujeres a la compra, cargadas de bolsas, cómplices en una cotidianidad aprendida de siglos. Pero sobre todo le intrigaban las jovencitas exuberantes subidas a los tacones, enderezando su cuerpo adolescente ante la mirada de los chicos que se relamían, pletóricos de hormonas. Se preguntaba que pintaba ella en ese escaparate y si algún día tendría que encaramarse a los zancos para mostrarse. Solo pensarlo la horrorizaba, imaginaba que tal esfuerzo contra natura le provocaría múltiples contracturas. A veces, frente al espejo imitaba gestos y posturas de los mayores, pero los sentía ajenos. Hecha un lío tampoco entendía el aburrido juego de los adultos. Se refugiaba en su cuarto huyendo de la omnipresente televisión que marcaba el devenir cotidiano. Tumbada en la cama se dejaba encandilar por el juego de luces que reflejaba el paso de las horas, entregándose a ensoñaciones casi pictóricas. Más tarde, cuando la sangre le anunció la revolución de su cuerpo y el deseo la inclinó a su sexo, perpleja ante el espejo tuvo que subvertir el orden familiar para no someter su naturaleza al corsé de una falsa identidad. Hoy, roto el espejo se reconoce en sus sueños. 

Oleo Aurora Valero. Serie 11. Archipiélago 

lunes, 4 de noviembre de 2013


Una, dos,  tres…


Infinitos mundos aprisionados, huyendo por  huecos abiertos a la esperanza, dejando huellas en la arena caliente, gritando al viento sus voces airadas. Hoy como ayer resisten.

lunes, 14 de octubre de 2013


" No podía dormir. El aire estaba cargado de humo y fuera volvía a hacer un frío helado. Soñaba despierta. Si cerraba los ojos veía extrañas imágenes, fusión de paisajes urbanos y campos. En una especie de sobreimpresión, el mar de las rías gallegas llegaba hasta los pies de la Sagrada Familia, sobresaliendo como una isla en el Adriático. La costa, a su vez, se llenaba del bullicio de un mercado italiano situado de espaldas a una catedral gótica, hundida en la arena de un desierto, transformándose al anochecer en un mar de dunas acariciando los naranjos"

Extracto de Huella.
 Rosa Pastor.
 Editorial el Nadir

domingo, 13 de octubre de 2013

El combate


Sacó una palabra hueca y otra vacía y las dispuso sobre el ring, luego fue el turno de las agrias y frías, más tarde el de las injustas e intolerantes. La lucha continuó por siglos hasta que el hombre del saco se las llevó. 

jueves, 26 de septiembre de 2013


Persiguiendo sueños

Al alba la despiertan los susurros, pertrechada de humo se desliza a través de la ventana abierta. Las sombras desaparecen de la palidez de su rostro. Extiende sus manos y la música se desliza entre sus dedos. Es otoño y su cuerpo se balancea en el aire como las hojas. Invisible, abandona el deseo.  



 Oleo de Edward Hopper

martes, 17 de septiembre de 2013



Palabras


 Palabras que surgen desde los lugares más devastados, palabras de ira, de calma, encerradas en páginas rotas, rasgadas por la impostura y la crueldad. Palabras que vuelan con alas curiosas, desafiando desechos y pobreza, empujando la vida. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Avaricia mortal


   Habitaba en un mundo rodeado de huchas y cajas donde guardaba celosamente monedas y billetes que a lo largo de su vida había ido acumulando.
 Por su trabajo en la bolsa ganaba mucho dinero pero, desconfiando de los bancos, lo almacenó en casa.  Su pasión por el dinero le hizo mantener una rígida economía de subsistencia y un exigente cálculo de sus gastos para ahorrar el máximo. Asustado ante lo cara que estaba la vida comenzó a prescindir cada día de más cosas. Vendió el televisor, el teléfono, el coche, el equipo de música, sus trajes y hasta la nevera. Por no gastar no encendía la luz y prácticamente no comía. Tal era su estado de flojedad que, incapaz de bajar las escaleras, dejó de ir a trabajar. Pero sin ingresos no podía seguir acumulando. Desesperado rompió las huchas e inició un frenético recuento de su fortuna. La debilidad y la penumbra le nublaron los ojos, tropezó y de sus manos cayeron rodando las monedas. Incapaz de sostenerse se dejó caer junto a ellas. Estaba helado y se abrigó con billetes de 500 euros. En un último gesto ahorró oxígeno. Su muerte nunca pudo esclarecerse.

Accesit Concurso relatos " pecados capitales" Editorial Defoto . 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Sin armas


Demasiado corto, demasiado. 
La luz cambió las sombras y erradicó el mal. 
Fue un sueño o quizás un instante de lucidez planetaria.  Las hojas del otoño se preparan para caer sobre los restos. 
Si me duermo volveré a  soñar con el milagro de la multiplicación de la sensatez, los panes y los peces. Cierro los ojos.

Fotografía Ana Gimenez

jueves, 11 de julio de 2013

Desaparecidos
Antes de que vuelva papá, mamá deja que juguemos a desaparecer. Nos escondemos por todos los rincones de la casa, en el armario, debajo de la escalera y de las camas. Nos divierte ser invisibles aunque también nos asusta que un día no nos encuentren. Puntualmente, cuando se oye el ruido de las llaves en la puerta se acaba el juego, mi padre nos busca. Aparecemos entre risas y gritos de victoria y nos sentamos a la mesa para cenar. Esta noche papá no ha vuelto y nuestra madre cena sola.

sábado, 29 de junio de 2013


Verano

Si no hiciera calor, si el tiempo no diera vueltas, si los desastres fueran gotas de agua en el océano… 

Un color  irrumpe en la azotea,  el aire de jazmines  me  salva. 

domingo, 16 de junio de 2013

Bien frío

La risa un poco ronca y una barba que siempre pincha, desplazándose a un ritmo lento, observándome con frialdad, hasta que se cansa. El mismo ritual  repetido todos los días: la cena en silencio, el gesto minucioso de doblar la servilleta, la cerveza muy fría y el partido de fútbol. Mientras me alejo hacia la cocina siento su mirada en la nuca  y sonrío pensando que quizás mañana despertará metido en la nevera  con  su risa congelada y su barba quebradiza por el hielo. 

lunes, 10 de junio de 2013


Esta estación es dura...

lunes, 27 de mayo de 2013

miércoles, 22 de mayo de 2013




Un poco tarde


El Tribunal apreció cierta rigidez en su mirada y el espanto congelado en sus ojos. La habían detenido por permanecer un año frente al Parlamento. Los magistrados consultaron los folios apilados sobre la mesa, rebuscando alguna razón para su extraña conducta.  Después de horas de discusión y debates encendidos no hallaron ninguna jurisprudencia que avalara un castigo ejemplar para su delito. Ante la duda decidieron ponerla en libertad y llevarla al depósito de cadáveres. 

martes, 21 de mayo de 2013

Invitación 


domingo, 19 de mayo de 2013


Indiferencias



Cruzan sin mirarse, a veces tropiezan, pero están a salvo resguardados tras sus cuerpos.

Pasas como el aire, corres como el agua y te disuelves como el azúcar en mi taza.

No está mal este estado de invisibilidad, interrumpido tan solo por el café que cae  dibujando circuitos interminables.

Enroscada a tu cuerpo conservo la piel intacta, destrozado mi rostro por el filo del otoño desespero por un tiempo cálido.


viernes, 3 de mayo de 2013


Desolación

Descendieron en tropel de las montañas y escarbaron la tierra, allí donde antes había vida tan sólo encontraron piedras. Mudos y abatidos se retiraron al desierto  hasta que un día, en la arena  quebrada  por el llanto, brotó de nuevo la palabra.



martes, 30 de abril de 2013

Entrevistahttp://youtu.be/4X-PiQcalPk en la Feria del Libro de Valencia 2013

miércoles, 24 de abril de 2013

domingo, 21 de abril de 2013


La camisa
 
Tal vez si hubiera preguntado dónde se encontraba no hubiera ido a parar  a aquella casa, ni se hubiera quedado tanto tiempo, pero con las prisas y el mareo no pensó. Ni siquiera, cuando 
salieron a recibirle unos hombres vestidos de blanco inmaculado y le acompañaron por un largo pasillo, se le ocurrió imaginar que  tanta amabilidad tendría consecuencias fatales. Al entrar en  la habitación le pusieron la camisa: las mangas no tenían agujero por donde sacar las manos, e interminables daban vueltas alrededor de su cuerpo. Ahora todos los días le sirven pastillas de colores.

miércoles, 17 de abril de 2013

Libro
Un nuevo libro de Carmen Botello, esta vez sobre la incertidumbre encerrada en  microrelatos e imágenes

domingo, 7 de abril de 2013


3D

Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol. Ahora no podemos, ya lo ves, hay demasiado asfalto. Pero si tienes prisa cuando acabes de cenar lo intentamos, yo te voy diciendo y tú lo haces: primero tenemos que sacar la excavadora, luego empujamos los coches, los machacamos y los llevamos al desguace. Después destruimos los semáforos,  enterramos  las motos y con la pala tiramos las oficinas, el supermercado y los edificios de apartamentos. Cuando esté todo limpio lo aplanamos y lo llenamos de tierra. Al final hacemos un clic, guardamos y nos vamos a dormir tranquilos.

domingo, 24 de marzo de 2013



El lado oculto
De madrugada salí a dar un paseo. Hacía días que no podía dormir, la idea de mi fracaso como fotógrafo me asaltaba de forma obsesiva, luego se extendió de forma irracional  a todo y el miedo se apoderó de mis pensamientos, llevándome a la parálisis. Como si no existieran otras posibilidades, mi mirada se focalizaba  en los aspectos negativos de las cosas. Inmerso en la angustia dudaba de todo y de todos, lo que imposibilitaba cualquier actividad o relación que me planteara. Dejé de ir a trabajar, descolgué el teléfono y me recluí en casa. No podía vivir. Sin embargo en los solitarios paseos nocturnos había encontrado un bálsamo, por unos momentos mi mente era capaz de salir del bucle que me atormentaba.
Ese día comenzaba a clarear y caía una fina lluvia  pero  la niebla  desdibujaba los contornos de aceras y edificios. Entre la nebulosa una imagen inquietante, petrificada y sin vida, me sobresaltó. La miré largo rato, tratando de descubrir su identidad. Su figura inmóvil, suspendida en una  atmósfera acuosa, me intrigaba. Desde la distancia no podía ver su rostro, ni saber si era  un hombre o una mujer.  Para descubrirlo debía acercarme pero una fuerza desconocida  me lo impidió.  Mis pies, adheridos fuertemente al suelo, se negaron a avanzar. Decidido a descubrir al misterioso personaje, saqué la cámara de fotos y moví el zoom. Agrandé la imagen pero a penas distinguí sus rasgos. Toda ella estaba envuelta en un halo semitransparente. Intrigado esperé a que hubiera más luz, entonces disparé varias veces hasta que misteriosamente desapareció de mi vista. Cuando volví a casa  y visioné las imágenes un sudor frío me recorrió: me había fotografiado a mí mismo, hierático, muerto en vida. 

martes, 5 de marzo de 2013


Huella















Ilustración de Susi Artal
Editorial El Nadir
“Huella” es un libro de relatos dividido en dos partes. La primera titulada “Nunca olvidaré mi nombre” es un largo relato que se desarrolla en la habitación de un hospital en donde yace una mujer que tras una accidente, intenta saber quién es, de dónde proviene, además de averiguar qué ha sucedido realmente con su cuerpo maltrecho. Una terrible confusión de identidades permite a la paciente indagar, no sin angustia, sobre su propio origen, tirando del hilo de la memoria. La segunda parte titulada “Habitantes” es un grupo de relatos más cortos, de gran impacto, con un ritmo a veces vertiginoso, en contraste con la morosidad inquietante de “Nunca olvidaré mi nombre” que sin embargo consigue el mismo efecto perturbador. Los personajes de estos cuentos solitarios, olvidados por todos, trazan apenas una huella insignificante de su efímero paso por el mundo desde la más descarnada cotidianidad.

martes, 19 de febrero de 2013

El escondite
 Todo estaba patas arriba. La ciudad se había vuelto loca. Habitantes descoloridos y anónimos huían vestidos de incertidumbre. Coches y edificios se desparramaban hacia el mar. La casa, la cama y la cocina habían sufrido el envite de la goma de borrar y del aguarrás y húmedas se deshacían en un horizonte apelmazado y grumoso. Todo se desdibujaba. Todo menos un rincón: allí donde había escondido mi nombre.

martes, 12 de febrero de 2013

Próxima publicación en la Editorial EL NADIR

martes, 15 de enero de 2013

La ternura que falta Que amainen los vientos, que las piedras se dejen arrastrar por la lluvia y el fuego apague su ira. A los duros de corazón les pido que nos dejen en paz
.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Deseos

Estaciones
Un otoño para guardar hojas con las que agitar el aire de la esperanza, un invierno para calentar las manos que nos unen, una primavera para que rebroten las palabras y un verano para dejar que se las lleve el mar.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

jueves, 15 de noviembre de 2012

El concierto
Se dibuja una sonrisa mellada en su arrugado rostro. Recoge las monedas, guarda cuidadosamente el violín, dobla la banqueta y da por acabada la tarde. Deambula de banco en banco a la espera de que caiga la noche. Las gafas empañadas le nublan la visión y sus pensamientos se congelan bajo el gorro de lana. Descubre un portal abierto y entra, no tiene nada que perder. Esa noche ensaya en sueños una nueva partitura.

miércoles, 24 de octubre de 2012

El escondite
Todo estaba patas arriba. La ciudad se había vuelto loca. Habitantes descoloridos y anónimos huían vestidos de incertidumbre. Coches y edificios se desparramaban hacia el mar. La casa, la cama y la cocina habían sufrido el envite de la goma de borrar y del aguarrás, y húmedas se deshacían en un horizonte apelmazado y grumoso. Todo se desdibujaba. Todo menos un rincón: allí donde había escondido mi nombre.

viernes, 19 de octubre de 2012

Ruptura
El tiempo cae pesadamente. Es preciso aligerar el vertigo que produce tanto cansancio, tanta repetición de la historia. Acechando los sueños desfilan militarmente. Es preciso encontrar una salida al mar

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